viernes, 28 de septiembre de 2007

Paz y Soledad...


Estaba escribiendo un cuento sobre una tarde que tomaba café con dos de mis mejores amigas: mi Soledad y mi Paz. Resulta que tenerlas a las dos juntas es muy difícil, como que tienden a separarse por naturaleza, pero una vez que logras unirlas, se quedan super tranquilas, siempre a tu lado. Cuando no las tienes, por alguna razón tu vida no sigue un camino recto, sino que va por el destino de golpe en golpe, es muy difícil recuperarlas. Y no basta con tener sólo una, sin la otra el cuadro no se completa y por dentro sigues lleno de dolor.

El problema radica en que son super celosas. Cuando por ahí conozco a alguien que me gusta ..., la primera en irse es mi Paz..., empiezo a ponerme intranquilo, y aunque la nueva conocida me cause mucha alegría e inspiración, el vacío en el estómago aparece y mi Paz recoge sus cosas y se marcha. Si me llego a enamorar, entonces es mi Soledad la que levanta el vuelo, y de repente estoy de la mano con mi pareja, feliz, y sin mis entrañables amigas. Y bueno... así son muchos amigos que uno tiene... en cuanto se enamoran como que nos abandonan un poquito y sólo regresan cuando el amor se les escapó de las manos.

El hecho es que esa tarde cuando por fin había logrado juntarlas, alguien espectacular cruzó el umbral de la puerta y captó toda mi atención. A decir verdad más que mi atención, se llevó mi mirada, mis ilusiones y hasta mis sueños, en apenas un abrir y cerrar de ojos. Vi una sonrisa tan especial que hasta el café cambió de sabor, sus ojos obscuros iluminaban todo a su alrededor y por un instante el mundo era nuevamente un desafío que valía la pena vivir.

Inmediatamente mis acompañantes se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, cambiaron de genio y entre las dos empezaron a reprocharme duramente. "Otra vez lo mismo... otra vez nos quieres cambiar por otra persona. ¿No te das cuenta que siempre se van y terminas buscándonos de nuevo? ¿Por qué de una vez no cambias y te comportas como un buen amigo?"...

Ante mi impavidez, mi Paz se levantó, lanzó unas monedas sobre la mesa para cancelar el café a medio tomar, recogió su cartera y empezó a caminar hacia la puerta. Mi Soledad se entristeció terriblemente, nuevamente su gran amiga nos dejaba y empezaba otra vez el camino del amor, que siempre había terminado en la vereda del dolor.

Cerré mis ojos por un momento y recordé mis fracasos anteriores. Lo hermosa que había sido la ilusión inicial, y lo difícil que se había tornado luego, cuando salían a la luz las diferencias o las contradicciones de nuestros sentimientos. A mi mente vinieron esas noches terribles donde mi Angustia, otra amiga, era la única que quería acompañarnos a mi Soledad y a mí. Nadie más nos llenaba, ni siquiera mis otros amigos, los de afuera, podían hacer algo. El vacío en mi estómago se hizo más profundo y doloroso. Todavía no había terminado de cerrarse desde la última vez que alguien se fue de mi lado, y no quería sentir otra vez ese sentimiento de abandono y desánimo que me suele acontecer en esos momentos dolorosos.

Me levanté y salí corriendo atrás de mi Paz, alcancé a tomarla del brazo antes de que suba en un taxi, la miré a los ojos y le dije: "Discúlpame, por favor no te vayas. Nadie vale como tú en mi vida y no te cambiaría por nada de este mundo". Mis manos temblaban y mi agitación no me permitía seguir hablando. Ella sonrió, me abrazó y despacito me dijo: "Tonto, esta vez te perdono, pero la próxima vez, sí deberás arrodillarte, si quieres reconquistarme". Sonreímos juntos y entramos de la mano. Mi Soledad estaba nuevamente alegre y tranquila. El vacío de mi estómago disminuyó a su tamaño habitual. Había que festejar... "Mesero, un café mas por favor ... para tres"

Desconozco el autor

Mira más allá


Se cuenta una historia de una familia pobre que tenía la facultad de tomar todas las cosas por su lado positivo. Una mujer rica se interesó por ayudarlos.

Un día la visitó un vecino de la familia pobre y le dijo a la señora que no les ayudara porque la estaban engañando.

Los niños de aquella familia siempre comen cosas deliciosas, lujos que ni yo puedo permitirme - dijo el vecino, La mujer rica fue a visitar esta familia al mediodía.

Estaba parada junto a la puerta, a punto de llamar, cuando oyó que una de las niñitas le preguntaba a otra:- ¿Te vas a servir carne con puré hoy?

- No, creo que comeré pollo asado - respondió la otra niña. Al oír eso la mujer golpeó la puerta y entró inmediatamente.

Vio a las dos niñas sentadas a la mesa en la que habían unas pocas rebanadas de pan seco, dos papas frías, un jarro de agua y nada más.

A sus preguntas contestaron que imaginaban que su pobre comida era toda suerte de manjares y el juego hacía que la comida les fuera un verdadero festín.- Usted no sabe lo delicioso que es el pan cuando una lo llama torta de frutillas.

- Pero es mucho más rico si lo llamas helado de crema - dijo la otra niña.

La señora rica salió de allí con una nueva idea de lo que significa el contentamiento.

Descubrió que la felicidad no está en las cosas, si no en los pensamientos y nuestra actitud ante las cosas, No pidamos que cambie nuestra suerte, pidamos ser transformados nosotros.

Entonces, veremos que hay bendiciones que nos aguardan en la situación que nos ha correspondido.

Desconozco el autor

Superarse a sí mismo




Están los que usan siempre la misma ropa.

Están los que llevan amuletos

Los que se hacen promesas.

Los que imploran mirando al cielo

Los que creen en supersticiones.

Y están los que siguen corriendo

Cuando las piernas le tiemblan

Están los que siguen jugando

Cuando se les acabó el aire

Los que siguen luchando

Cuando todo parece perdido

Están convencidos de que la vida

es un desafío en sí misma

Sufren pero no se quejan

Saben que el dolor pasa

El sudor se seca

El cansancio se termina...

Saben que hay algo que nunca desaparecerá:

La satisfacción de lograr un sueño

Sus cuerpos tienen la misma cantidad de músculos.

Por sus venas corre la misma sangre

Lo que los hace diferentes es su espíritu

La determinación de alcanzar la cima

Una cima a la que no se llega superando a los demás

Sino superándose a uno mismo.

Desconozco el Autor

lunes, 24 de septiembre de 2007

El Carpintero...


Un carpintero ya entrado en años estaba listo para retirarse. Le dijo a su Jefe de sus planes de dejar el negocio de la construcción para llevar una vida más placentera con su esposa y disfrutar de su familia. Él iba a extrañar su cheque mensual, pero necesitaba retirarse. Ellos superarían esta etapa de alguna manera. El Jefe sentía ver que su buen empleado dejaba la compañía y le pidió que si podría construir una sola casa más, como un favor personal.

El carpintero accedió, pero se veía fácilmente que no estaba poniendo el corazón en su trabajo. Utilizaba materiales de inferior calidad y el trabajo era deficiente.

Era una desafortunada manera de terminar su carrera.

Cuando el carpintero terminó su trabajo y su Jefe fue a inspeccionar la casa, el Jefe le extendió al carpintero, las llaves de la puerta principal.

'Esta es tu casa,' - dijo, 'es mi regalo para ti.'

¡Que tragedia! ¡Que pena! Si solamente el carpintero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera hecho de manera totalmente diferente. Ahora tendría que vivir en la casa que construyó 'no muy bien' ¡que digamos!

Así que está en nosotros. Construimos nuestras vidas de manera distraída, reaccionando cuando deberíamos actuar, dispuestos a poner en ello menos que lo mejor. En puntos importantes, no ponemos lo mejor de nosotros en nuestro trabajo. Entonces con pena vemos la situación que hemos creado y encontramos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Si lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente.

Piensa como si fueras el carpintero. Piensa en su morada eterna. Cada día clavamos un clavo, levantamos una pared o edificamos un techo. Construyan con sabiduría. Es la única vida que podrás construir. Inclusive si solo la viven por un día más, ese día merece ser vivido con gracia y dignidad.

La placa en la pared dice: 'La Vida es Un Proyecto de Hágalo-Usted-Mismo'.

Desconozco el autor...

LOS ÁNGELES ESTÁN EN LA TIERRA...



Dios estaba en el cielo mirando cómo actuaban los hombres en la Tierra. Entre ellos, la desolación reinaba... "más de seis millones de seres humanos son pocos para alcanzar la magnificencia divina del amor" suspiró el Señor.

El padre vio a tantos hermanos en guerra, esposos y esposas que no completaban sus carencias, ricos y pobres apartados, sanos y enfermos distantes, que un buen día reunió un ejercito de ángeles y les dijo:

-¿veis a los seres humanos?...¡necesitan ayuda!... tendréis que bajar vosotros a la tierra.

-¿Nosotros? Preguntaron los ángeles ilusionados, asustados y emocionados, pero llenos de fe.

-Si, vosotros sois los indicados. Nadie más podría cumplir esta tarea. ¡Escuchad! : cuando creé al hombre, lo hice a imagen y semejanza mía, pero con talentos especiales para cada uno.

Permití diferencias entre ellos para que juntos formasen el reino. Así lo planeé. Unos alcanzarían riquezas para compartir con los pobres. Otros gozarían de buena salud para cuidar a los enfermos. Unos serian sabios y otros muy simples para procurar entre ellos sentimientos de amor, admiración y respeto. Los buenos tendrían que rezar por los que actúan como si fueran malos. El paciente toleraría al neurótico. En fin, mis planes deben cumplirse para que el hombre goce desde la tierra, la felicidad eterna. Y para hacerlo, ¡vosotros bajareis con ellos!

-¿de qué se trata? Preguntaron los ángeles inquietos.

-Como los hombres se han olvidado de que los hice distintos para que se completasen unos a otros y así formaran el cuerpo de mi Hijo amado; como parece que nos e dan cuenta de que los quiero diferentes para lograr la perfección, bajareis con francas distinciones. Y dio a cada uno su tarea:

Tú tendrás memoria y concentración de excelencia: serás ciego.

Tú serás elocuente con tu cuerpo y muy creativo para expresarte: serás sordomudo.

Tú tendrás pensamientos profundos, escribirás libros, serás poeta: tendrás parálisis cerebral.

A ti te daré el don del amor y serás su persona, habrá muchos otros como tú en toda la tierra y no habrá distinción de raza porque tendrás la cara, los ojos, las manos y el cuerpo como si fueran hermanos de sangre: Tendrás Síndrome de Down.

Tú serás muy bajo de estatura y tu simpatía y sentido del humor llegarán hasta el cielo: serás enano.

Tú disfrutarás la creación como lo planee para los hombres. Tendrás discapacidad intelectual y mientras otros se preocupan por los avances científicos y tecnológicos, tú disfrutaras mirando una hormiga, una flor. Serás feliz, muy feliz porque amarás a todos y no harás juicio de ninguno.

Tú vivirás en la tierra, pero tu mente se mantendrá en el cielo; preferirás escuchar mi voz a la de los hombres: tendrás autismo.

Tú serás hábil como ninguno: te faltarán los brazos y harás todo con las piernas y la boca. Y al último ángel le dijo: serás un genio; te quitaré las alas antes de llegar a la tierra y bajarás con la espalda ahuecada; los hombres repararán tu cuerpo, pero tendrás que ingeniártelas para triunfar: tendrás mielomeningocelle, que significa miel que vino del cielo.

Los ángeles se sintieron felices con la distinción del Señor, pero les causaba una enorme tristeza tener que apartarse del cielo para cumplir su misión.

-¿Cuánto tiempo viviremos sin verte? ¿Cuánto tiempo lejos de ti?

-No os preocupéis estaré con vosotros todos los días. Además, esto durará sólo 60 u 80 años terrenos.

-Esta bien, Padre, será como tú dices: 80 años son instante en el reloj eterno. Aquí nos veremos al ratito dijeron los ángeles al unísono y bajaron a la tierra emocionados.

Cada uno llegó al vientre de una mamá. Ahí se formaron durante 6, 7, 8 ó 9 meses. Al nacer, fueron recibidos con profundo dolor, causaron miedo y angustia. Algunos padres rehusaron la tarea; otros la asumieron enojados; otros se echaron culpas hasta disolver su matrimonio y otros más lloraron con amor y aceptaron el deber.

Sea cual fuere el caso, como los ángeles saben su misión y sus virtudes son la fe, la esperanza y la caridad, además de otras, todas gobernadas por el Amor, ellos han sabido perdonar, y con paciencia pasan la vida iluminando a todo aquel que los ha querido amar. Siguen bajando ángeles a la tierra con espíritus superiores en cuerpos limitados y seguirán llegando mientras haya humanidad en el planeta.

Dios quiere que estén entre nosotros para darnos la oportunidad de trabajar por ellos, para aprender de ellos, y trabajar es servir, servir es vivir y vivir es amar, porque la vida se nos dio para eso. El que no vive para servir, no sirve para vivir.

Si tienes un ángel en tu hogar cuídalo y si tienes un amigo del alma o sientes en el fluir a ese quien, aprende de él porque Dios te ha elegido a ti y no a él... es un regalo valioso que muy pocos tienen pero muchos desprecian, por eso tú que lo tienes aprovecha los dones que él tiene y trabaja, sirve, vive y ama...

(Desconozco el autor)

viernes, 21 de septiembre de 2007

Vivir como las flores


..- Maestro, que debo hacer para no quedarme molesto ?

...Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas. Sufro con aquellas que calumnian.

..- Pues, viva como las flores! Advirtió el Maestro.

..- Como es vivir como las flores ? Preguntó el discípulo.

..- Ponga atención a esas flores - continuó el Maestro, señalando lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra macule la frescura de sus pétalos.

Es justo angustiarse con sus propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás lo incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no suyos.

Si no son suyos, no hay motivo para molestarse. Ejercite, pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera.

Esto es vivir como las flores.

DAR AMOR


El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años.

Se mudó de casa. Estaba solo y deseaba compartir en sus ultimos días.

Los años no pasaron en balde y ya las manos le temblaban.

La vista era torpe y los pasos no eran tan fuertes como hace unos años.

Toda la familia comía junta en la mesa. Pero las manos temblorosas y la vista enferma del abuelito hacian que el alimentarse fuera un asunto dificil.

Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, no era dificil que se derramara la leche sobre el mantel.

El hijo y su esposa se cansaron de la situacion:

"Tenemos que hacer algo con el abuelo", dijo el hijo.

"Ya he tenido suficiente y estoy muy harto de esta situación. "Derrama la leche; hace ruido al comer y tira la comida al suelo".

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor, pasaban los dias y el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer.

Como ya habia roto varios platos, su comida era servida en un tazon de madera. De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podian ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahi sentado solo.

Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran frios llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.

El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo.

Le preguntó suavemente: "¿Qué estás haciendo?"

Con la misma dulzura el niño le contesto: "Ah, estoy haciendo un tazón para tí y otro para mamá, para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos.

Sonrió y siguió con su tarea.

Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla.

Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenian que hacer.

Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia.

Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos.

Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa, parecían molestarse mas cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oidos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben.

Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas.

Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de sus hijos.

Seamos instructores sabios y modelos a seguir.

Ponte a pensar y sacarás muchas conclusiones de ello.......¿No?.

He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.

(Triste pero muy cierto, además ellos fueron los que te tendieron la mano cuando caiste mientras aprendias a caminar, los que te atendian cuando estabas enfermo.....)

He aprendido que aun cuando me duela, no debo estar solo.

He aprendido que aun tengo mucho que aprender.

La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca como los hiciste sentir.

Que Dios te Bendiga...y deseo que cuando llegues a ser un Anciano(a) recibas todo el Amor que mereces.

DESCONOZCO AUTOR

martes, 18 de septiembre de 2007

Los caminos de la vida...

Cuando cortas una flor para ti,

comienzas a perderla...

porque marchitará en tus manos

y no se hará semilla

para otras primaveras.

Cuando aprisionas un pájaro para ti,

comienzas a perderlo...

Porque ya no cantará

para ti en el bosque

ni criará otros pichones

en su nido.

Cuando guardas tu dinero

comienzas a perderlo...

porque el dinero no vale por si,

sinó por lo que con él se puede hacer.

Cuando no arriesgas

tu libertad para tenerla,

comienzas a perderla...

porque la libertad

que tienes se confirma

cuando decides y eliges.

Cuando no dejas partir a tu hijo

hAcia la vida,

comienzas a perderlo...

porque nunca lo verás

volver a ti, libre y maduro.

Recuerda siempre:

No existe precio por la Libertad.

Pero sí, una bellísima recompensa

para quien la utiliza con

grandeza de alma ...

Tener para siempre,

junto a ti la Fidelidad de aquellos

que libres de los grillos ,

se complacen en

ser tus eternos admiradores !

Quien Ama ...

Libera con la seguridad

de la vuelta espontânea al abrigo !

Aprende en el camino de la Vida,

la paradójica lección de la experiencia:

Siempre ganas lo que dejas

y pierdes lo que retienes...


Desconozco el autor...

La vida es como un espejo...


Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada.

Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera.

Al terminar de subir se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, se dió cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos mas observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo.

Posteriormente sonrió y les ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando salió del cuarto se quedo pensando para sí mismo: ¡ Que lugar tan agradable! ¡Voy a venir mas seguido a visitarlo!

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 del cuarto se sintió amenazado, ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los 1000 perritos le ladraron también a él.

Cuando este perrito salió del cuarto pensó: ¡Que lugar tan horrible es este! ¡Nunca mas volvería a entrar allí!

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:

"La casa de los 1000 espejos"

No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones.

"Todos los rostros del mundo son espejos"... Decide cual rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás.

Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.

El jorobado...


En un pueblo había un hombre que era todo bondad y que dedicaba su tiempo a ayudar a los demás. Pero ocurre que ese hombre, que siempre vestía con una capa larga hasta los tobillos, llevaba debajo de esa prenda una enorme joroba.

Su aspecto era bello pero aquella joroba lo transformaba en un ser deforme y casi toda la gente del lugar se burlaba de él, le palmeaban la giba entre risotadas y no lo tenían en cuenta para nada a pesar de que él tenía en cuenta a todos y a cada uno, preocupándose y ayudándolos. Algunos, incluso, si estaban de malhumor le arrojaban piedras porque no les gustaba tener cerca a alguien a quien veían como una especie de monstruo. "Por algo será que Dios lo castigó de esa manera decían algunos que, por supuesto, desconocían si existía ese "algo" al que hacían mención. El hombre de la joroba, mientras tanto, bajaba la cabeza y jamás respondía a ninguna de las agresiones o los desprecios. Seguía yendo de un lado a otro del pueblo, bamboleando en cada paso el gran bulto que llevaba en su espalda, y ofreciéndose para lo que desearan. Un chico solamente, uno de los chicos del pueblo, lo trataba con amor, le sonreía, hablaba con él y lo tomaba de la mano para acompañarlo en sus recorridas. Un día las gentes del pueblo parecieron ponerse de acuerdo para despertar de pésimo humor. Como este tipo de cosas es contable, discutiendo entre ellos por pequeñeces, empujándose, mirándose con mala cara. De repente apareció, como siempre el hombre de la capa y la joroba. Eso sólo les faltaba a los iracundos habitantes del lugar. Como en casos así , los humanos, por su curiosa forma de actuar, buscan descargar sus iras en los más indefensos, el hombre de la joroba fue de inmediato el blanco elegido por todos. De las agresiones verbales, que fueron creciendo cada vez más y con mayor crueldad, pasaron casi enseguida al ataque físico. Algunas piedras, al principio. Luego, con esa ira que es más ciega cuando es de muchos, comenzaron a armarse con palos y algunas herramientas y lo cercaron. Rodeándolo, se disponían ya a atacarlo cuando el chico se abrió paso entre todos y se puso junto a su amigo jorobado. Hubo un instante de duda. Y fue entonces que el niño les hablo y les dijo: "No pueden tocarlo. Gracias a él muchas desgracias que pudieron ocurrir en nuestro pueblo no ocurrieron, muchos enemigos se amigaron, muchas familias siguen unidas, muchos hombres conservan sus trabajos y muchas mujeres a sus hijos. Nos trajo el bien y ustedes eligen ahora pagarle con el mal y él no puede hacer nada para evitarlo.. Nunca me dijo quién es, pero yo lo sé......"

Y, dicho esto, tomo la capa del deforme y la arrancó de un tirón. En ese momento quedaron al descubierto dos bellas y luminosas alas a las que todos, hasta entonces, habían confundido con una joroba. El ángel besó al niño en la frente y se fue en silencio, sin un reproche, caminando en medio de los hombres del puedo que se abrían a su paso estupefactos, dejando caer sus armas y mas de una lágrima, aun los más rudos........

Esta historia nos enseña que uno tiene que aprender a ver..... y que, lo más importante, sólo se ve con los ojos del alma.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Acuérdate siempre de la flor…


Había una joven muy rica, que tenía todo: un hogar, un marido maravilloso, hermosos hijos, un empleo que le daba muchísimo bienestar económico, una familia unida. Lo extraño es que ella no conseguía conciliar todo eso, el trabajo y sus quehaceres le ocupaban todo el tiempo y su vida siempre estaba deficitaria en algo.

Si el trabajo le consumía tiempo, ella lo quitaba de los hijos;, si surgían problemas ella dejaba de lado al marido… Y así, las personas que ella amaba eran siempre dejadas para después.

Hasta que un día, su padre, un hombre sabio, le dio un regalo: una flor rarísima, de la cual sólo había un ejemplar en todo el mundo. Y le dijo: Hija, está flor te va a ayudar mucho, ¡más de lo que ahora te imaginas!

Tan solo tendrás que regarla y podarla de vez en cuando y, a veces, conversar un poco con ella; y ella te dará a cambio ese perfume maravilloso y esas maravillosas flores. La joven quedó muy emocionada, a fin de cuentas, la flor era de una belleza sin igual.

Pero el tiempo fue pasando, los problemas surgieron, el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor. Ella llegaba a casa, miraba la flor y las flores todavía estaban allí, no mostraban señas de flaqueza o muerte, simplemente “estaban allí”, lindas perfumadas. Entonces ella pasaba de largo.

Hasta que un día, sin más ni menos, la flor murió. Ella llegó a casa ¡y se llevó un susto! La flor estaba completamente muerta, su raíz estaba reseca, sus flores caídas y sus hojas amarillas. La joven lloró mucho, y contó a su padre lo que había ocurrido.

Su padre entonces respondió: Yo ya me imaginaba que eso ocurriría, y no te puedo dar otra flor, porque no existe otra flor igual que esa, ella era única, al igual que tus hijos, tu marido, tu familia, tus amigos. Todos son bendiciones que el Señor te dio, pero tú tienes que aprender a regarlos, podarlos y darles atención, pues igual que la flor, los sentimientos también mueren. Te acostumbraste a ver la flor siempre allí, siempre florida, siempre perfumada y te olvidaste de cuidarla.

Cicatrices....

En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba. Su mamá desde la casa miraba por la ventana, y vió con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía.

Oyéndole, el niño se alarmó y miró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas.

La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no la abandonaba. Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo. El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar.

Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño si le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y señalando hacia, las cicatrices en sus brazos le dijo: “Pero las que usted debe ver son estas”.

Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza. “Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida”.

Nosotros también tenemos las cicatrices de un pasado doloroso. Recuerda que si te ha dolido alguna vez el alma, es porque Dios, te ha agarrado demasiado fuerte para que no caigas

Sentir pasión por la vida


'En China existe una especie de bambú que requiere de mucha paciencia. Al año de haber sembrado su semilla no existe ninguna seña de su germinación. Al segundo año, cuando estás listo para verlo brotar, sigue sin asomar ni un solo tallito. Al tercer año, pasa lo mismo, y empiezas a dudar del lugar donde lo sembraste y de cómo lo plantaste. Para el cuarto año, las esperanzas están bastante perdidas ya que todavía no hay rastro de vida. Entonces, en el quinto año, cuando has perdido toda esperanza y te has olvidado completamente de él, de un día para otro, aparecen raíces, tallos y ramas que salen como por encanto. ¡En tan sólo unos meses tienes un frondoso bambú lleno de vida y esplendor con una altura que alcanza una casa de dos pisos!".

De la misma manera que al bambú, les sucede a muchas personas… vivimos llenos de expectativas y sueños, pero pasa un año, otro, y varios más, sin que hagamos algo concreto para conseguirlos. Generalmente pensamos que necesitamos muchas cosas y mejores condiciones para comenzar a vivir la vida que queremos, decimos: "cuando tenga un buen trabajo", "cuando me asciendan", "cuando me case", "cuando nazcan los hijos", "cuando se casen", "cuando termine de pagar la casa", "cuando tenga mi negocio propio"… y así, pasa el tiempo sin que experimentemos la sensación de tener una existencia plena. Queremos prolongar la vida hasta que al fin llegue el día en que tengamos las condiciones materiales para empezar a ser nosotros mismos, para disfrutar de todo y para ser felices.

No desperdicies tu tiempo en cosas que no valen la pena, revisa tus prioridades y comienza a vivir dándole importancia a las que sí la tienen. ¿Cómo? Comienza por estar más tiempo con lo que amas: tu pareja, tu familia, tus amigos, las mascotas, tus plantas, los deportes, la lectura… con todo aquello que disfrutes y enriquezca esencialmente tu vida.

Exprésales tu afecto a todas las personas que amas en cada oportunidad que tengas. Haz que se sientan especiales y queridas por ti… así, te recordarán no por lo que les diste, sino por cómo los hiciste sentir.

Comparte alegría, optimismo, entusiasmo y confianza con todo el que te tropieces. Sonríe, mira a los ojos, saluda, sé amable, di siempre algo positivo, interésate en las historias personales de los demás. La gente que siempre se queja, critica o discute, se queda sola.

Muéstrate dispuesto a aprender o a hacer cosas nuevas, ¿qué tal un nuevo programa de la computadora, otro trabajo, artes manuales, aprender a bailar?

Siente pasión por lo que haces. Si es tu trabajo, enséñales a otros, brinda asesoría y presta servicio a quien lo necesite, aunque no te pague. La vida es demasiado corta para encerrarnos a cuidar un lugar seguro, buscar la aprobación o dejar pasar el tiempo sin hacer algo constructivo. Vive con intensidad. "La vida no se mide por los momentos de descanso sino por los momentos que nos roban el aliento".

Ríe tanto como puedas, hazlo fuerte y por largo tiempo. Ríe hasta quedarte sin aire y contagia a los otros con tu risa, y si no tienes una buena razón para hacerlo… entonces sonríe con más fuerza, nada es lo suficientemente grave para no enfrentarlo con una sonrisa.

Cuando necesites llorar… llora. Las lágrimas son el descanso del alma, desahógate, vive tu duelo si fuese necesario, pero, luego, levántate y sigue adelante, sin resentimiento, ni tristeza.

Busca a tus amigos, pero si no están disponibles en el momento en que los necesitas, no te sientas solo, pues nunca lo estarás si te tienes a ti. El único que te acompañará toda la vida serás tú mismo.

Siéntete agradecido con todo lo que la vida te ha dado. Da las gracias por lo que tienes, por las bendiciones, por el tiempo vivido, por los tuyos. Disfruta plenamente de lo que tienes sin esperar que te den más, o querer quitarles a los otros lo que tienen.

Pasa la pagina con valor, voluntad y determinación. Deja el pasado atrás y sólo entra en él para reconocer y disculparte por los errores cometidos, para reparar las ofensas, valorar lo recibido y dejar ir el resto.

Sé autentico, honesto contigo mismo y con los demás. Muéstrate solidario, ayuda siempre a quien lo necesite sin esperar recibir nada a cambio.

Disfruta de tu salud. Si es buena, camina para conservarla, y si no lo es tanto, camina para recuperarla.

Apóyate en tu Dios, no importa la concepción que tengas de Él, recuerda que siempre conspira para ayudarte. Reconoce en ti esa misma esencia divina.

PORQUE ASI SOY YO


Yo:

Por que soy como soy,

la gente habla de mí...

Si soy una rosa...

Me critican las espinas.

Si soy un rayo de sol...

Me critican el calor.

Si soy un poco de lluvia...

Me critican que los mojo.

Si soy un camino...

Me critican las piedras.

Si soy el viento...

Me critican las tormentas.

Si soy un arco iris...

Me critican los colores.

Si soy un árbol...

Me critican las hojas secas.

Si soy una playa...

Me critican la sal.

Si soy unos ojos...

Me critican la mirada.

En fin, Siempre me critican.

Por eso hagan lo que hagan,

y digan lo que digan yo seguiré siendo rosa y espina,

seguiré siendo rayo y calor.

Pero además de todo eso,

seguiré siendo YO.

Desconozco el autor

UNA LAGRIMA




Una lágrima es eso que humedece los ojos del mundo, y que el mundo se empeña en ocultar.

Es eso que nos tragamos tantas veces por soberbia, por orgullo,
por demostrar fortaleza
y queda en la garganta, apretada en el corazón comprimiéndolo todo.

Es tan profunda que no sabemos con certeza de dónde nace, ni si podrá morir alguna vez.
A veces una lágrima cicatriza una herida,
lava una pena
y ablanda el corazón

Una lágrima es un recuerdo, una angustia,
una desesperación,
un interrogante.

Una lágrima puede ser a veces el comienzo del perdón,
la primera luz de la rectificación,
que hace estrechar
una mano.

Una lágrima puede ser rebeldía o arrepentimiento.
Odio.
Amor, luz o sombra.

Una lágrima puede ser el sueño desvanecido,
que rozó nuestros párpados o el amor perdido que aun está dulce, húmedo.

Una lágrima es a veces la gota mágica que hace
cambiar por dentro, cuando tenemos que pagar nuestra cuota de dolor, la lágrima ayuda.

Cuando la derramamos en el corazón querido,
o en la intimidad de la amistad la lágrima une, estrecha, funde.

La lágrima transforma, enseña,
disuelve los rencores,
las espinas, las malas yerbas que van creciendo e impidiendo acercarse, abrazarse, comprenderse.

La lágrima descubre,
el que ignora los motivos por los que las derramas, no te conoce
..!! Dichosos los que saben llorar!!!


Desconozco el autor

jueves, 13 de septiembre de 2007

La ventana y el espejo...

Un joven muy rico fue a hablar con un rabino y le pidió un cosejo para orientar su vida.Éste lo condujo hasta la ventana y le preguntó:
- ¿Qué ves a través de los vidrios?
- Veo a hombres que van y vienen y a un ciego pidiendo limosna en la calle.
Entonces el rabino le mostró un gran espejo y nuevamente le interrogó:
- Mira este espejo y dime ahora qué ves
- Me veo a mí mismo
- ¡Y ya no ves a los otros! Repara que la ventana y el espejo están ambos hechos de la misma materia prima,. el vidrio; pero en el espejo, porque hay una fina capa de plata pegada al vidrio, ves solamente a tu persona. Debes compararte a estas dos clases de vidrio. Pobre, veías a los otros y sentías compasión por ellos. Cubierto de plata - rico - solo te ves a tí mismo . Solo valdrás algo cuando tengas la valentía de arrancar el revestimieno de plata que tapa los ojos para poder de nuevo ver y amar a los otros.

¿A quien llamo un amigo?

Aquel cuyo apretón de manos es un poquito más firme.

Aquel cuya sonrisa es un poquito mas luminosa.

Aquel cuyos actos son un poquito mas diáfanos;.

Ese es a quien yo llamo un amigo.

Aquel quien mas pronto da que pide.

Aquel quien es el mismo hoy y mañana.

Aquel quien compartirá tu pena igual que tu alegría;.

Ese es a quien yo llamo un amigo.

Aquel cuyos pensamientos son un poquito mas puros.

Aquel cuya mente es un poquito más aguda.

Aquel quien evita lo que es sórdido y mísero;.

Ese es a quien yo llamo un amigo.

Aquel quien, cuando te vas, te extraña con tristeza.

Aquel quien, a tu retorno, te recibe con alegría;.

Aquel cuya irritación jamás se deja notar;.

Ese es a quien yo llamo un amigo.

Aquel quien siempre está dispuesto a ayudar.

Aquel cuyos consejos siempre fueron buenos.

Aquel quien no teme defenderte cuando te atacan;.

Ese es a quien yo llamo un amigo.

Aquel quien es risueño cuando todo parece adverso.

Aquel cuyos ideales nunca has olvidado.

Aquel quien siempre da mas de lo que recibe;.

Ese es a quien yo llamo un amigo.

Autor: Desconocido

lunes, 10 de septiembre de 2007

Que harìas para decir "te quiero" sin decirlo...

A un amigo mío llamado David, su hermano le dio un Automóvil como regalo.Un día, cuando David salió de su oficina, un niño de la calle estaba caminando alrededor del brillante coche nuevo admirándolo.- ¿Señor: Este es su coche? Le preguntóDavid, afirma con la cabeza:- “Mi hermano me lo regaló”El niño estaba asombrado.- Quiere decir que su hermano se lo regala y a usted no le costo nada? Vaya me gustaría… titubeo el niño.- Desde luego - David sabía lo que el niño iba a decir - que le gustaría tener un hermano así.Pero lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza:- Me gustaría prosiguió el niño: Poder ser un hermano así.David miro al niño con asombro, e impulsivamente añadió:- ¿Te gustaría dar una vuelta en mi auto?- Ah sí, eso me encantaría!!!Después de un corto paseo, el niño volteó y con los ojos chispeantes dijo:- Señor… no le importaría que pasáramos frente a mi casa?Davidsonrió. Creía saber lo que el muchacho quería. Quería enseñar a susvecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil. Pero de nuevo,David estaba equivocado.- Se puede detener donde están esos dos escalones? - pidió el niño.Subiócorriendo y en poco rato David oyó que regresaba, pero no venia rápido.Llevaba consigo a su hermanito lisiado. Lo sentó en el primer escalón,entonces le señaló hacia el coche.- ¿Lo ves Juan?. Allá esta,tal como te lo dije, allá arriba, su hermano se lo regalo y a él no lecosto ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar uno igualito…entonces podrás ver por ti mismo todas las cosas bonitas de losescaparates, de las que he estado tratando de contarte.David,bajó del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero. Elhermano mayor, con los ojos radiantes, se subió tras de él y los trescomenzaron un paseo memorable.Ese día, David comprendió lo que Dios quería decir con: “Hay más dicha en dar… “Sé feliz, Disfruta la vida, que es maravillosa aún con sus problemas.RECUERDALO MUY BIEN: ¿Que Harías para decir “te quiero” sin decirlo?

La Cabaña Soñada...

Era nuestra cabaña soñada. Novecientos metros cuadrados de lujoso
espacio con vista a una majestuosa cascada, en la ladera posterior
del Monte Timpanogos, cerca de las colinas de la famosa Sundance Sky
Resort Redford. Mi esposa y yo necesitamos varios años para
diseñarla, planearla, construirla y amueblarla. Sin embargo, sólo
fueron necesarios 10 segundos para que se destruyera por completo.

Recuerdo la tarde del desastre como si fuera ayer. Martes 13 de
febrero de 1986, el día anterior a nuestro noveno aniversario. Había
nevado mucho ese día, aproximadamente un metro. Aún así, mi esposa
desafió al clima para subir al cañón desde nuestro hogar en Provo,
Utah, para visitar nuestra casa recién terminada en la montaña.
Acompañada por nuestro hijo de seis años de edad, Aaron, ella partió
temprano esa tarde y se detuvo en el camino para comprar algunos
ingredientes para un pastel, para celebrar nuestro día especial. Yo
me reuniría con ella más tarde y llevaría a Aimee, nuestra hija de
nueve años, así como a Hunter, nuestro hijo menor.

Mi primer aviso del peligro llegó alrededor de las 3:00 p.m., con una
llamada de la patrulla de esquí de Sundance.

-Hay un problema en su cabaña. Será mejor que venga de inmediato.

No dieron más detalles. Aunque estaba retrasado para terminar el
proyecto de un libro, dejé mi computador y con ansiedad subí al cañón
por los caminos cubiertos de nieve. Cuando llegué a la estación de
esquí, el director del lugar y su personal me recibieron con
expresión sombría: `Hubo una catástrofe en la cabaña. Pensamos que su
esposa y su hijo estaban allí. Suba a mi vehículo de doble tracción.
Vámonos'.

La cabaña se encontraba junto a la loma principal de Sundance y era
accesible sólo por un camino de montaña angosto y serpenteante.
Cuando subimos por el camino, los altos bancos de nieve a cada lado
hacían que pareciera que recorríamos un laberinto. Continuamos la
subida por el angosto camino, hasta que el techo de cobre de la
cabaña se vio a lo lejos.

Al acercarnos, vi a mi esposa y a mi hijo en el camino, rodeados por
varios miembros de la patrulla de esquí de Sundance. Cuando bajé de
un salto del vehículo y corrí hacia ella, señaló los árboles arriba
de la cabaña. Quedé impresionado por lo que vi.

La estela de una avalancha monstruosa había demolido la ladera de la
montaña, arrancando fuertes árboles y quebrando sus troncos como si
fueran cerillos. Observé de nuevo la cabaña y pude notar que la
avalancha había pasado por nuestra casa en la montaña. En segundos,
había destrozado todas las ventanas y apilado toneladas y toneladas
de nieve en nuestra enorme sala, destruyendo los pisos y nuestros
sueños. Lo que quedaba era sólo un cascarón. En el, exterior,
nuestros muebles, que elegimos con tanto detenimiento, se encontraban
hechos pedazos en la nieve. Era una escena de devastación
impresionante que nunca olvidaré.

La patrulla de esquí nos apartó de inmediato de la zona de avalancha,
ya que amenazaban nuevas avalanchas. Regresamos a casa aturdidos,
sorprendidos e impresionados. Debo admitir que la pérdida de la
cabaña en verdad nos impresionó. Me preguntaba por que habíamos
tenido tan mala suerte como para perder nuestra hermosa casa en la
montaña. Por qué Dios permitía que sucedieran esas cosas?

La historia podría terminar aquí, pero entonces no se conocería el
milagro que sucedió ese día y que descubrí hasta ocho meses después.

En una reunión de negocios, un colega me formuló una pregunta que
parecía simple.

-Te contó tu esposa que ella y mi esposa casi tuvieron un accidente
en el camino a tu cabaña, el día que cayó la avalancha?

-No- respondí-. Qué sucedió?

-Bueno, mi esposa y nuestros hijos se hospedaban en nuestra cabaña en
Sundance. Debido a la fuerte nevada, decidieron salir y regresar a
casa. Antes de abandonar la cabaña, uno de los niños sugirió que
oraran para tener un viaje a casa a salvo. Inclinaron las cabezas y
ofrecieron una oración breve. En seguida, iniciaron el recorrido por
el angosto camino. Tu esposa, que conducía camino arriba, vio a mi
esposa y a los niños en nuestra Suburban. Cuando mi esposa frenó, el
coche no se detuvo. Serpenteó por el resbaloso camino de la montaña,
aumentando la velocidad. No podía hacer nada para detener el
vehículo. Finalmente en el último momento antes de que los dos
vehículos chocaran, ella giró el volante, chocando al frente de la
Suburban contra el banco de nieve a un lado del camino, mientras la
parte trasera de la camioneta chocó contra el banco de nieve del otro
lado del camino, bloqueando virtualmente el paso a tu esposa. Durante
casi una hora trataron de desatascar la Suburban y, finalmente,
tuvieron que pedir ayuda en la estación de esquí.

-Eso es sorprendente -contesté-. Mi esposa nunca me lo dijo.

Nos reímos del `accidente' y nos separamos. Entonces, captó la fuerza
de lo que acababa de revelarme. De no haber sido por ese
casi `accidente', mi esposa y mi hijo hubieran muerto en la avalancha!

Con frecuencia he pensado en ese `accidente' en el camino, Imagino a
mi esposa sentada allí, frustrada porque la Suburban bloqueaba su
camino hacia la cabaña. Puedo ver a la esposa de mi amigo en la
escena, avergonzada por la situación. Veo a los niños molestos,
confundidos y preguntándose si Dios en verdad escucha las plegarias.

En ese momento, todos vieron la situación como un desastre total.
Sin embargo, con perspectiva, era obvio que, sin saberlo,
todos habían participado en un milagro.

En la actualidad no me apresuro a juzgar los `desastres' que ocurren
de vez en cuando en mi vida.
Finalmente, cuando tengo disponible más información,
muchas de estas situaciones resultan ser milagros.
Cuando suceden `accidentes', trato de preguntarme:
`Qué milagro está haciendo Dios con esta mala fortuna?'

En lugar de preguntar:
`Por qué yo, Dios?,
simplemente digo:
`Gracias, Dios'.

Como agua para chocolate...




En 1669, Brandt, químico de Hamburgo, buscando la piedra filosofal
descubrió el fósforo. Él creía que al unir el extracto de la orina
con un metal conseguirla transmutarlo en oro. Lo que obtuvo fue un
cuerpo luminoso por sí mismo, que ardía con una vivacidad desconocida
hasta entonces. Por mucho tiempo se obtuvo el fósforo calcinando
fuertemente el residuo de la evaporación de la orina en una retorta
de tierra cuyo cuello se sumergía en el agua. Hoy se extrae de los
huesos de los animales, que contienen ácido fosfórico y cal.

Mi abuela, Luz del amanecer, una india Kikapoo, decía que todos
nacemos con una caja de fósforos en nuestro interior y que no los
podemos encender nosotros solos. Necesitamos, como en este
experimento, del oxígeno y de la ayuda de una vela. Sólo que en
nuestro caso, el oxígeno debe provenir por ejemplo del aliento de la
persona amada. La luz de la vela puede ser cualquier cosa, una
melodía, una palabra, una caricia, un sonido. Algo que dispare el
detonador y encienda una de las cerillas.

Cada persona tiene entonces que descubrir cuáles son sus detonadores
para poder vivir, ya que la combustión que se realiza al encenderse
uno de ellos, es lo que nutre de energía al alma. Si no hay detonador
para los fósforos entonces la caja de cerillas se humedece y ya nunca
podremos encender uno solo de ellos.

Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante
por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar
alimento por sí misma, ignorante de que sólo el cuerpo que ha dejado
inerme, lleno de frío, es el único que podría dárselo.

Por eso hay que permanecer alejados de personas que tengan un aliento
gélido. Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso.
Mientras más distancia tomemos de estas personas, será más fácil
protegernos de su soplo. El alma desea integrarse al lugar donde
proviene, dejando al cuerpo inerte.

Hay muchas maneras de poner a secar una caja de cerillas húmeda.
Se puede estar seguro que sí tiene remedio, claro que también es muy
importante encender las cerillas una por una, ya que si por una
intensa emoción llegamos a encender todas de un solo golpe,
se produce un resplandor tan fuerte que aparece ante nuestros ojos un
túnel, esplendoroso, que nos muestra el camino que olvidamos al nacer
y que a la vez nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino.

FUENTE: ESQUIVEL, Laura: `Como Agua para Chocolate', escritora de
México, libro publicado en 1989.