domingo, 22 de mayo de 2016

Buenas tardes :)

Cuando estaba vacía
sucumbía al espanto
de ser manejada
por el humor o el encanto
de quien jugara con mi vida
Cuando estaba vacía
bebía la frustración y el enojo
de los demás que a su antojo
se quitaban su amargura
y yo en mi la recibía.

Y así paso el tiempo
hasta que por suerte un buen día
comencé a escuchar
lo que yo misma me estaba hablando
y ví que de mi boca nacían
palabras de flores, ramas y hojas
y comencé a pertenecer
al clan de las brujas locas
que viven amando cada paso que caminan
Porque a ellas nadie nada les quita
Son ellas que elijen darlo.

Alejandra Baldrich

sábado, 21 de mayo de 2016

Por ejemplo, una persona que se encuentra desesperada por algún problema sentimental,

económico o político obviamente se ha olvidado de si misma...

tal persona si se detiene un instante,

si observa la situación y trata de recordarse a si mismo

y luego se esfuerza en comprender el sentido de su actitud...

si reflexiona un poco, si piensa en que todo pasa;

en que la vida es ilusoria, fugaz y en que la muerte reduce a cenizas todas las vanidades del mundo...

si comprende que su problema en el fondo no es más que una "llamarada de petate",

un fuego fatuo que pronto se apaga,

verá de pronto con sorpresa que todo ha cambiado...

samael aun weor

jueves, 19 de mayo de 2016

Destino

D e s t i n o

Ni el amor, ni los encuentros verdaderos, ni siquiera los profundos desencuentros,

son obra de las casualidades,

sino que nos están misteriosamente reservados.

¡Cuántas veces en la vida me ha sorprendido cómo,

entre las multitudes de personas que existen en el mundo,

nos cruzamos con aquellas que, de alguna manera,

poseían las tablas de nuestro destino,

como si hubiéramos pertenecido a una misma organización secreta,

o a los capítulos de un mismo libro!

Nunca supe si se los reconoce porque ya se los buscaba,

o se los busca porque ya bordeaban los aledaños de nuestro destino.

Ernesto Sabato.

domingo, 15 de mayo de 2016

Un deseo - Víctor Hugo

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.