domingo, 27 de abril de 2008

Reunión de Demonios...

Shaytam (Satán) llamó a una convención mundial de demonios. En su alocución de apertura dijo: "No podemos evitar que el número de musulmanes se acreciente día a día "No podemos evitar que lean su Coran y conocer la verdad"

"Tampoco podemos evitar que se entreguen a una intima relación con su Profeta, cuando llegan a esa situación nuestro poder sobre ellos se rompe".

"Así, dejémosles concurrir a sus mezquitas, dejémosles tener sus reuniones
sociales y cenas, pero robémosles el tiempo, así no tendrán tiempo de
desarrollar su camino hacia Allah.

"Esto es lo que quiero que hagan", dijo shaytam:
"Distráiganlos de su Fe y de mantener la conexión vital durante todo el día".

"¿Cómo haremos esto?" los demonios gritaron.
"Manténganlos ocupados en trivialidades de la vida e inventen innumerables
estratagemas para ocupar sus mentes,"

"Tiéntenlos a gastar, gastar, gastar, y pedir, pedir, pedir prestado:"
"Persuadan a sus esposas a salir a trabajar por largas horas y a los maridos a
trabajar 6 o 7 días cada semana, 10 a 12 horas diarias, así ellos pueden
mantener ese estilo vacío de vida".

"Eviten que pasen tiempo con sus hijos". "Como su familia se fragmentará,
pronto, sus hogares no encontraran salida a las presiones del trabajo!"

"Sobre-estimulen sus mentes así ellos no puedan oír aquella calma, esa pequeña voz". "Tiéntenlos a escuchar mucho la radio, CDs, casetes cuando conducen sus automóviles". "De mantener continuamente sus TV, grabadoras, CD y sus computadoras constantemente en sus hogares y ver que cada negocio y restaurante en el mundo toque constantemente música popular". "Esto contribuirá a llenar sus mentes y romper su unión con Allah".

"Llenen las mesas con revistas y diarios de actualidad" "Repiqueteen en sus
mentes con noticias mundiales como CNN 24 horas al día "Invadan las rutas con carteles publicitarios". "Inunden sus buzones con envíos postales inútiles, catálogos, publicidades y toda clase de propaganda y promoción ofreciendo productos gratis, servicios y falsas esperanzas".

"Presenten hermosas y delgadas modelos en revistas, películas y TV, así sus
esposos creerán que la belleza exterior es lo importante, y no quedaran
satisfechos con sus esposas." "Mantengan a las esposas muy cansadas para amar a sus maridos a la noche". "Denles dolores de cabeza, también". Si no les dan a los esposos el amor que ellos necesitan, ellos comenzaran a buscarlo afuera".
"¡Esto fragmentará la familia rápidamente!".

"Denles un Santa Claus para distraer a sus hijos de la enseñanza del verdadero significado de la vida."
"Denles un conejito de Pascuas para no hablar de su resurrección y poder sobre el pecado y muerte."

"Ayuden a que sus recreaciones las realicen en exceso." "Hagan que al regreso de sus recreaciones estén exhaustos."

"Logren que estén tan ocupados que no puedan ir a observar la naturaleza y el reflejo de Dios en la creación."

"Envíenlos a los parques de diversiones, eventos deportivos, juegos,
conciertos, y cines, en su reemplazo." Manténganlos ocupados, ocupados,
ocupados!" "Y cuando se reúnan para una reunión espiritual, que estén atentos a chismes y habladurías para que concluyan con conciencias preocupadas."

"Llenen sus vidas con cosas tan "buenas" que no tengan tiempo para la Palabra Divina.
Pronto ellos estarán trabajando en su propia fuerza, sacrificando su salud y su
familia por una "buena causa"."

"¡Esto funcionará!" "¡Esto funcionará!" ¡Era realmente un gran plan!.

Los demonios se fueron ansiosos a sus puestos asignados causando a los
creyentes problemas en todos lados y llevándolos a estar más ocupados y
apurados, yendo de aquí para allá. Teniendo muy poco tiempo para su Dios ni
para sus familias.

Aporte Foro Sufi
Transcripto por Mahmud

HABLA DIOS....

Me senté en la mejor de mis estrellas y pensé en ti, solo en ti, porque, sabes?:
Te amo, y por eso hice un mundo, donde pudieras estar, hasta que llegara el momento en que vivieras junto a mi.
En ese mundo puse la belleza en una flor, puse tierra y semillas para que pudieras comer, puse el cielo y le di el día y la noche, en el día puse un sol para que sintieras el calor de mi amor, y en la noche puse la frescura para que sintieras sin ver, puse la oscuridad y en ella la luna y las estrellas para que supieras que en la penumbra hay belleza, que la belleza no solo se ve, sino que también se siente y que hice las estrellas para ti.
Puse un mar, en ese mundo puse animales, todos diferentes de forma y color para que los pudieras distinguir, también pensé en ellos y les di un lugar para vivir.
Pensé que te aburrirías si todo fuera del mismo color, por lo que a las plantas les di el verde, al día el azul, a la noche el negro, a las estrellas su brillo y hasta a tus ojos les di color.
Permití el mal para que pudieras conocer el bien, puse en tu corazón bondad, amor y también perdón.
Pensé que no podrías estar solo, e hice a una mujer, para que hubiera un cuerpo que diera vida y mande muchos como tú, también pensé que no me entenderías, por lo que te di inteligencia.
Estaba yo feliz, pero luego vi que no sabias pensar y sabes?, Sentí decepción cuando creíste que yo no existía, que todo tenia una explicación científica, y la tiene, porque la puse para que pudieras entenderme con mayor facilidad.
Y como te amo, de vez en cuando o muy seguido te mando un problema, que es un regalo que te doy para que aprendas a crecer, y aun así, dudas de mí.
Todo el tiempo pienso en ti, y todos los días mando una señal especialmente para ti, y aunque te di ojos te veo ciego, y en el mundo que te regalé sembraste semillas, pero no para comer, sembraste el odio, el egoísmo, la frialdad y las dejaste crecer, y te pedí que las cortaras y no me hiciste caso, porque vives tu mundo material.
Y como te haces sordo a mi voz, decidí escribirte esta carta para recordarte que te amo, y si me has hecho daño, te perdono, yo también siento, y sabes, te pido que me recibas en tu corazón, y que encuentres en mi consuelo, paz y tranquilidad.
Acércate a mi, no necesito decirte quien soy.
Tú ya lo sabes

HISTORIA DE AQUEL QUE CAVÓ SU FOSA...

Hace mucho tiempo hubo un rey que detestaba las luces por la noche, por lo que decía:
-Dios nos ha dado las estrellas y la luna y en la noche hace desaparecer el sol para que podamos dormir. Y, ¿durmiendo quién necesita luz? Por lo tanto esta misma noche no habrá ninguna luz prendida por el hombre en toda mi ciudad. Y si alguien encendiera una, morirá.
Esa misma noche, cuando oscureció, el rey miró hacia fuera desde una de las ventanas de su palacio y vio que toda la ciudad estaba a oscuras. Llamó a su visir y le ordenó que trajera disfraces diciendo:
-Saldremos a la ciudad y miraremos si alguien ha sido capaz de desobedecer nuestra orden.
Caminaron por todos los lugares y no vieron ninguna luz, pero cuando llegaron a la periferia de la ciudad vieron un débil brillo de luz y se dirigieron hacia él. Descubrieron que provenía de un café y que la luz no era más que una mecha sobre un plato de aceite. El rey y su visir entraron, se sentaron y pidieron café. Un joven se los trajo y era la única persona que había en el lugar.
El rey tomó su café, bebió un vaso de agua y le preguntó al joven:
-¿Te gusta el rey de este país?
El joven respondió:
-Para algunos será suficientemente bueno, pero para nosotros no lo es, y no me gusta.
Entonces el monarca dijo:
-Pienso que el rey es bueno y es el mejor de los gobernantes. Y desde su sabiduría ha prohibido la luz. ¿Cómo es que tienes una luz en tu negocio?
El joven respondió:
-¿Viene alguien a tomar café en la oscuridad? ¿Usted habría encontrado este lugar y estaría aquí ahora tomando café si no hubiera visto la luz? En este lugar nos ganamos la vida mi madre y yo y comeremos con lo que hemos ganado con su café. El rey no piensa en nosotros y no le importamos. Él sólo se sienta en su palacio y hace leyes tontas aconsejado por un malvado visir, cuyo único interés es hacer dinero con la expansión del reino.
El visir llevó la mano a su daga, pero el rey le hizo señas para que no hiciera nada. El muchacho prosiguió:
-Pero no le digan al rey que tengo luz aquí y no le cuenten mis palabras. Recuerden que aquel que cava una fosa para su hermano cae él mismo en ella.
Entonces el rey dijo:
-¿Qué es lo que has dicho?
El joven respondió:
-Dije, que aquel que cava una fosa para su hermano, cae él mismo en ella.
El rey quedó muy complacido con las palabras del muchacho, entonces le dijo:
-Sabes que yo soy el mismo rey y él es el visir. Te perdono por la luz dado que la necesitas para tu café. Y te perdono tus palabras dado que has dicho lo que estaba en tu corazón. Y como los reyes estamos necesitados de consejos sabios, vendrás todos los días a verme a mi corte y me dirás este mismo sabio consejo y yo te premiaré dándote oro.
El joven quedó muy complacido con las palabras del rey, pero el visir no, porque pensó que este joven volvería contra él el favor del rey. Todos los días el joven iba al palacio y decía esas palabras al rey y el rey lo premiaba con oro. Al rey le gustaba el joven y le concedió un manto de honor , tierras y riquezas.
Pero un día el visir se presentó delante del rey y le dijo:
-¡Oh!, mi maestro, hay algo que no me gustaría hablar.
-¿Qué es?, -preguntó el Rey.
El Visir contestó:
-El joven que viene a verte todos los días me habló diciendo; dile al rey que un olor feo sale de su boca, tiene un aliento horrible. Dile por favor que vuelva su cabeza cuando me hable para que no me enferme con semejante olor.
El rey se puso negro de furia y dijo:
-¡Qué vuelva la cabeza! Yo soy el rey y prefiero cortar cabezas. ¡Envíamelo!
Entonces el visir fue a buscar al joven y le dijo:
-El rey reclama tu presencia. Y me pidió que te dijera que un olor muy feo sale de tu boca. Por lo que es mejor que te cubras el rostro con tu manto cuando entres y vuelvas tu cabeza cuando hables.
Y el joven fue al rey y lo saludó. Se cubrió el rostro con su manto y desvió hacia un lado su rostro. Esto hizo que el rey se encolerizara y concibió cortarle la cabeza, cuando vio que el joven se volvía hacia un lado.
El rey le dijo al joven:
-Tengo la intención de hacerte el más feliz de todos mis súbditos. Entonces cogió papel y pluma y escribió una carta al capitán de la guardia del tesoro, la selló para que no pudiera ser abierta y se la entregó al joven diciéndole:
-Esto es una orden para que el capitán de la guardia del tesoro pague al portador la suma de cien mil dinares de oro. Ve y toma tu oro.
El visir se fue detrás del joven y había oído las palabras del Rey, sin saber cual era su plan, pensó:
-Mi plan ha fallado dado que le rey debe amar a este joven y no se ha enfurecido por su insulto. Ahora este joven será el más rico del país. Y empezó a pensar en la peor villanía posible. El no sabía que el rey había escrito “corte la cabeza al portador de esta carta”. Por lo que el visir fue detrás del joven y le dijo:
-Felicidades por tu buena suerte y te propongo ahora que eres rico me permitas ser tu sirviente. Seguro que los tesoros te engañaran, porque ¿sabes acaso contar semejante suma de oro? Por lo que dame tu carta y yo cobraré el dinero y te lo llevaré a tu casa con mis propios sirvientes.
El joven que era confiado le dio la carta y se fue a su casa a esperar al visir. El visir fue a al capitán del tesoro, le dio la carta éste la abrió y la leyó, al momento mandó a sus soldados que lo detuvieron y a pesar de sus gritos le cortaron la cabeza con una espada.
El rey que esperaba a su visir, al ver que no llegaba, mandó buscarle y así supo lo que había pasado. Quedó estupefacto por la noticia sin comprender qué había sucedido, de modo que mandó llamar al joven para le explicara. El joven le contó todo lo concerniente al visir y agregó:
-Vuestro aliento es dulce, pero el visir me dijo que mi aliento era pestilente.
El Rey complacido premió al joven y le convirtió en su visir de confianza en lugar de aquel que había cavado su fosa.

martes, 15 de abril de 2008

Que bueno, que bueno...

Cuentan que un rey tenía un consejero que ante circunstancias adversas siempre decía: "que bueno, que bueno, que bueno". Un día de cacería el rey se cortó un dedo del pie y el consejero exclamo: "que bueno, que bueno, que bueno".El rey, cansado de esta actitud, lo despidió y el consejero respondió: "que bueno, que bueno, que bueno".Tiempo después, el rey fue capturado por otra tribu, para sacrificarlo ante su dios. Cuando lo preparaban para el ritual, vieron que le faltaba un dedo del pie y decidieron que no era digno para su divinidad al estar incompleto, dejándolo en libertad.El rey ahora entendía las palabras del consejero y pensó: "que bueno que haya perdido el dedo gordo del pie, de lo contrario ya estaría muerto".Mandó llamar a palacio al consejero y le agradeció. Pero antes le preguntó por qué dijo "que bueno" cuando fue despedido. El consejero respondió: "si no me hubieses despedido, habría estado contigo y como a ti te habrían rechazado, a mi me hubieran sacrificado".La vida es como un laberinto con muchos caminos por tomar. En el diario caminar podemos estrellarnos contra las paredes cuando las circunstancias son difíciles.Nada ganamos angustiándonos, preocupándonos y torturándonos con los problemas. Para cualquier dificultad en la vida existe una razón, que muchas veces escapa a nuestra perspectiva y no entendemos en el momento. No podemos entender el por que de todas las paredes del laberinto, a menos que nos elevemos y veamos la figura completa.

sábado, 12 de abril de 2008

Siempre recuerda aquellos a quienes sirves.


En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó a una mesa. La mesera puso un vaso de agua en frente de él. "¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con almendras?" pregunto el niño. "Cincuenta centavos", respondió la mesera. El niño sacó su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas. "¿Cuánto cuesta un helado solo?", volvió a preguntar.

Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente. "Treinta y cinco centavos", dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar las monedas. "Quiero el helado solo", dijo el niño. La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue.

El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco centavos... su propina.

Cuando me volví una anciana invisible...


Ya no sé en que fecha estamos. En casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores, ilustrados con imágenes de los santos que colgábamos al lado del tocador. Ya no hay nada de eso. Todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.

Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aun acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que esta en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvido, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.

Desde hace mucho tiempo tenia intención de escribir, pero me pasaba semanas buscando un lápiz. Y cuando al fin lo encontraba, yo misma volvía a olvidar donde lo había puesto. A mis años las cosas se pierden fácilmente: claro, no es una enfermedad de ellas, de las cosas, porque estoy segura de tenerlas, pero siempre se desaparecen.

La otra tarde caí en cuenta que mi voz también ha desaparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan. Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos, escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno, y de que les va a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar mi taza de café. Lo hago asi, de pronto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón….Pero nadie viene.

El otro día les dije que cuando me muera entonces sí me iban a extrañar. Mi nieto mas pequeño dijo "¿Estás viva abuela? ". Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entro uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio. Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me paro en medio de la sala para ver si aunque sea puedo ser un estorbo o que me miren, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezarse conmigo.

Cuando mi yerno se enfermó, pensé tener la oportunidad de serle útil, le lleve un té especial que yo misma prepare. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, solo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té poco a poco se fue enfriando……y mi corazón con él.

Un día se alborotaron los niños, y vinieron a decirme que al día siguiente nos iríamos todos al campo. Me puse muy contenta. ¡Hacia tanto tiempo que no salía y menos al campo!.

El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, asi que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al auto.

Yo ya estaba lista y muy alegre, me paré en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto. O porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque. Sentí clarito como mi corazón se encogía, la barbilla me temblaba como cuando uno se aguanta las ganas de llorar.

Yo los entiendo, ellos sí hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, lloran, se abrazan, se besan. Y yo... ya no sé del sabor de los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme que me daba tenerlos en mis brazos, como si fueran míos. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar.

Pero un día mi nieta, que acababa de tener un bebé dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Desde entonces ya no me acerqué más a ellos, no fuera que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de contagiarlos!

Yo los bendigo a todos y los perdono, porque..... ¿Que culpa tiene los pobres de que yo me haya vuelto invisible?....

El loco...

Fue en el jardín de un manicomio que conocí a un joven de rostro pálido y hermoso y lleno de encanto. Sentándome a su lado sobre el banco le pregunté: “¿Por qué estás aquí ?”

Me miró asombrado y respondió: “ Es una pregunta inadecuada, sin embargo,contestaré:

Mi padre quiso hacer de mí una reproducción de sí mismo; también mi tío. Mi madre deseaba que fuera la imagen de su ilustre padre. Mi hermana mostraba a su esposo navegante como el ejemplo perfecto a seguir. Mi hermano pensaba que debía ser como él, un excelente atleta. Mis profesores, como el doctor de filosofía, el de música y el de lógica, ellos también fueron terminantes, y cada uno quiso que fuera el reflejo de sus propios rostros en un espejo.

Por eso vine a este lugar. Lo encontré más sano. Al menos puedo ser yo mismo”.

Enseguida se volvió hacia mí y dijo:

“Pero dime, ¿ te condujeron a este lugar la educación y el buen consejo?”

Yo respondí: “No, soy un visitante”.

Y el añadió: “ Oh, tú eres uno de los que vive en el manicomio del otro lado de la pared”.

de Khalil Gibrán

LA ÚLTIMA CENA DE LEONARDO DA VINCI...


A Leonardo Da Vinci le llevó siete años completar su famosa obra titulada " La Última Cena". Las figuras que representan a los 12 apóstoles y a Jesús fueron tomadas de personas reales. La persona que sería el modelo para ser Cristo fue la primera en ser seleccionada. Cuando se supo que Da Vinci pintaría esta obra, cientos de jóvenes se presentaron ante Leonardo Da Vinci para ser seleccionados. Da Vinci buscaba un rostro que mostrara una personalidad inocente, pacífica y a la vez bella. Buscaba un rostro libre de las cicatrices y los rasgos duros que deja la vida intranquila del pecado. Finalmente, después de algunos meses de búsqueda seleccionó a un joven de 19 años de edad como su modelo para pintar la figura de Jesús. Por 6 meses Leonardo da Vinci trabajó para lograr pintar al personaje principal de esta magnánima obra.

Durante los 6 siguientes años, Da Vinci continuó su obra buscando a las personas que representarían a 11 apóstoles; dejando para el final a aquel que representaría a Judas, el apóstol que traicionó a Cristo por 30 monedas de plata. Por semanas estuvo Da Vinci buscando a un hombre con una expresión dura y fría. Un rostro marcado por cicatrices de avaricia, decepción, traición, hipocresía y crimen. Un rostro que identificaría a una persona que sin duda alguna traicionaría a su mejor amigo. Después de muchos fallidos intentos en la búsqueda de este modelo llegó a los oídos de Leonardo Da Vinci que existía un hombre con estas características en el calabozo de Roma.

Este hombre estaba sentenciado a muerte por haber llevado una vida de robo y asesinatos. Da Vinci viajó a Roma en cuanto supo ésto. Este hombre fue llevado ante Da Vinci a la luz del sol. Leonardo Da Vinci vio ante él a un hombre sin vida, un hombre cuyo maltratado cabello largo caía sobre su rostro escondiendo dos ojos llenos de rencor, odio y ruina. Al fin Leonardo Da Vinci había encontrado a quien modelaría a Judas en su obra. Por medio de un permiso del rey, este prisionero fue trasladado a Milán al estudio de Leonardo Da Vinci. Por varios meses este hombre se sentó silenciosamente frente a Da Vinci mientras el artista continuaba con la ardua tarea de plasmar en su obra al personaje que había traicionado a Jesús. Cuando Leonardo dio el último trazo a su obra se volvió a los guardias del prisionero y les dio la orden de que se lo llevaran. Mientras salían del recinto de Da Vinci el prisionero se soltó y corrió hacia Leonardo Da Vinci gritándole: "¡Da Vinci!! ¡Obsérvame!! ¿No reconoces quién soy?" Leonardo Da Vinci lo estudió cuidadosamente y le respondió: "Nunca te había visto en mi vida, hasta aquella tarde fuera del calabozo de Roma." El prisionero levantó sus ojos al cielo, cayó de rodillas al suelo y gritó desesperadamente: "¡Oh Dios! Tan bajo he caído!" Después volvió nuevamente su rostro al artista y le gritó: "Leonardo Da Vinci!! Mírame nuevamente, pues, yo soy aquel joven cuyo rostro escogiste para representar a Cristo hace siete años!!!". Tanto podrá cambiar el rostro de un hombre por el tipo de vida que lleva?

La historia de kyle...

Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mi clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Kyle. Iba cargando todos sus libros y pensé: "¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? Debe ser un “empollón". Yo ya tenía planes para todo el fin de semana.

Fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.

Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él. Cuando lo alcanzaron le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo.

Vi que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él. Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos. Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus gafas. Vi lágrimas en sus ojos.

Le acerqué a sus manos sus gafas y le dije, "esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto". Me miró y me dijo:

"¡gracias!". Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.

Le ayudé con sus libros. Vivía cerca de mi casa. Le pregunté por qué no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada. Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.

Caminamos hasta casa. Le ayudé con sus libros; parecía un buen chico. Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado conmigo y mis amigos, y aceptó. Estuvimos juntos todo el fin de semana. Mientras más conocía a Kyle, mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos. Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo. Me paré y le dije:

"Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días". Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.

Durante los siguientes cuatro años nos convertimos en los mejores amigos. Cuando ya estábamos por terminar la secundaria, Kyle decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo a la de Duke. Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema. Él estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol.

Llegó el gran día de la Graduación. Él preparó el discurso.

Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien. Era uno de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos, se veía bien con sus gafas. Tenía más citas con chicas que yo y todas lo adoraban. ¡Caramba! Algunas veces hasta me sentía celoso... Hoy era uno de esos días. Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que le di una palmadita en la espalda y le dije:

"Vas a estar genial, amigo". Me miró con una de esas miradas (realmente de agradecimiento) y me sonrió:

"Gracias", me dijo.

Limpió su garganta y comenzó su discurso:

"La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquéllos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos. Yo estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir y, a este propósito, les voy a contar una historia".

Yo miraba a mi amigo incrédulo cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos. Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse. Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él: para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela. Me miraba fijamente y me sonreía.

"Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable".

Yo escuchaba con asombro como este apuesto y popular chico contaba a todos ese momento de debilidad. Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud. En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras:

"Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera".

Hay personas que se dedican a iluminar las vidas de otros con su alegría, y su cariño, y eso a veces vale mucho.

"Los amigos son ángeles que nos llevan en sus brazos cuando nuestras alas tienen problemas para recordar como volar“

Anónimo

El cuento del soldado de Vietnam...

Erase una vez un soldado quien finalmente regresaba a casa después de la guerra de Vietnam.

Él llama a sus padres a San Francisco y les dijo: "Mama y Papa, voy de regreso a casa, pero tengo un favor que pedirles, Tengo un amigo que quisiera llevar conmigo". "Claro Hijo", respondieron sus padres, "nos encantaría conocerlo". "Pero hay algo que deben de saber", dijo el soldado, "él fue herido gravemente durante la guerra. Pisó una mina (explosivo) y perdió un brazo y una pierna. El no tiene a donde ir, y yo quiero que se venga a vivir con nosotros". "Lamento escuchar eso hijo.

Talvez lo podamos ayudar a encontrar un lugar donde vivir".

"No, Mama y Papa, yo quiero que viva con nosotros".

"Hijo", dijo el papá, "tu no sabes lo que estas pidiendo. Alguien con semejantes limitaciones seria una terrible carga para nosotros. Nosotros tenemos nuestras propias vidas que vivir, y no podemos permitir que algo así nos interfiera. Yo creo que tu solo deberías venir a casa y olvidarte de ese muchacho. Él encontrará una forma de vivir el solo".

A ese punto, el hijo colgó el teléfono.

Los padres no escucharon nada mas de su hijo.

Días después, recibieron una llamada del departamento de policías de San Francisco.

Su hijo se había muerto después de caer de la azotea de un edificio.

La policía dice que fue suicidio.

Los devastados padres volaron hasta San Francisco y fueron llevados a la morgue para identificar el cuerpo de su hijo.

Ellos lo reconocieron, pero para su horror, también descubrieron algo que no sabían, su hijo solo tenia un brazo y una pierna.

Los padres de esta historia son como muchos de nosotros.

Encontramos muy fácil el amar a aquellos quienes son bien parecidos y divertidos de tener a nuestros alrededores, pero no queremos a aquellos quienes nos in convengan o nos hagan sentir incómodos.

Preferimos alejarnos de las personas que no son tan saludables, tan bonitos, o Tan inteligentes como nosotros mismos.

Afortunadamente, hay Alguien quien no nos tratará de esa manera.

Alguien que nos ama con un amor incondicional que nos da la bienvenida a la familia infinita, tal y como somos.

Esta noche antes de acostarte, di una pequeña oración a Dios, para que te dé la fuerza que necesitas para aceptar a las personas tal y como son, y que nos ayude a ser más comprensibles con aquellos quienes son diferentes a nosotros!!!

miércoles, 2 de abril de 2008

Texto de Julio Andres Pagano


La muerte no existe, sólo la transformación

Mirás con pánico a la tumba, como si allí todo acabara

No temas. Observá, la única certeza es el cambio

Nada permanece igual

Debemos ser conscientes de nuestro limitado tiempo

en este plano

Sólo así viviremos de una manera intensa y profunda, celebrando

No te asustes, continuá leyendo

Aunque cueste reconocerlo

este mensaje llega a tus manos por Amor a la Vida !

La evolución requiere de la mutación de las formas

Nadie llora por la semilla cuando se transforma en árbol

ni por el gusano cuando resurge en mariposa

¿Acaso una madre se apena

porque su hijo ya no está en su vientre?

La vida fluye como una interminable sucesión

de misteriosas transformaciones

Hasta cierto punto, la ciencia y la tecnología

nos permiten ver qué es lo que sucede antes de nacer

Por ahora, los recursos son limitados

Sólo podemos conocer hasta el instante

en que el cuerpo finaliza su ciclo

De todos modos

¿cuántas pruebas más necesitamos para darnos cuenta

de que lo que llamamos vida y muerte

no son más que dos caras de una misma moneda?

Buscamos certezas, la vida es incertidumbre ...

La materia es necesaria

para la experiencia en el mundo de las formas

Fuera de ese entorno ya no sirve

Nadie se angustia por abandonar los zapatos

a la hora de dormir

Cumplieron una función

Lo mismo sucede con nuestro cuerpo

nos permite movernos en esta dimensión

pero llegado cierto punto habremos de dejarlo

Es un proceso natural

Deberíamos aprender a liberar

de tanta negatividad a la muerte

Sólo es transformación !!!

¿Creés que hablo así porque no soy humano?

Claro que las ausencias duelen, y cuánto

Es cierto que el vacío por los que ya no están es insondable

El corazón queda herido, lo sé

Pero si vivimos con intensidad cada momento

amando y disfrutando de todo lo que nos rodea

reconoceremos la muerte como parte indivisible de la vida

y podremos celebrar

Habremos trascendido las fronteras de nuestras limitaciones

Si cambiamos nuestra percepción

ya no lamentaremos la partida de nuestros seres queridos

Seremos conscientes de que simplemente

se adelantaron en el camino para seguir evolucionando

No los podemos ver, es cierto

pero los podemos sentir

Sabemos que están !!!

Mirá hacia tu cielo interno

Agradecé, desde lo profundo de tu alma

por los momentos vividos

Enviales millones de besos y tus más puras intenciones Liberalos

Ellos deben seguir su marcha

ya llegará el tiempo del reencuentro

Seguí viviendo

También te irás cuando llegue tu hora

No cierres tu corazón

Aún queda mucho por aprender, mucho por disfrutar

Sólo quien te ama te dice lo que a veces no te gusta escuchar Nunca lo olvides

Este mensaje llegó a tus manos por Amor a la Vida ...