miércoles, 31 de octubre de 2007

A orillas de río piedra... (Extracto)


Solo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado.

Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.

Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.

Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico. Puede estar escondido en la hora en que metemos la llave en la puerta por la mañana, en el instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales.

Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.

La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista.

El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños.

Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones.... pero todo es pasajero y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.

Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ese quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño.

Pero al mirar hacia atrás oirá que el corazón le dice:

"¿ Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días?

¿ Qué hiciste con los talentos que tu maestro te confió?

Los enterraste en el fondo de una cueva, porqué tenías miedo de perderlos.

Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida "

Pobre de quien escucha estas palabras!!.

Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.

(Paulo Coelho)

martes, 30 de octubre de 2007

La piedra...


El distraido tropezo con ella.

El violento la utilizo como proyectil.

El emprendedor construyo, con ella.

El campesino cansado la utilizo como asiento.

Para los nińos fue un juguete.

David mato a Goliat y

Michelangelo le saco la mas bella escultura.

En todos estos casos,

la diferencia no estuvo en la piedra,

sino en el hombre.

No existe piedra en tu camino que no puedas

aprovechar para tu propio crecimiento.



Desconozco el autor

lunes, 29 de octubre de 2007

¿Qué Harías?

Estás conduciendo tu carro en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada y ves a tres personas esperando al autobús:

1. Una anciana que parece a punto de morir.

2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.

3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.

¿A cuál llevarías en el coche, teniendo en cuenta que sólo puedes llevar a un pasajero en tu carro?

Piensa antes de seguir leyendo...

Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo. Podrías llevar a la anciana, porque va a morir, y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que él te salvó la vida una vez, y esta sería la oportunidad perfecta de devolverle el favor.

Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al hombre o mujer de tus sueños...

Piensa antes de seguir leyendo...

El aspirante que fue contratado (de entre 200 aspirantes) no dudó al dar su respuesta. Me encantó y espero poder utilizarlo alguna vez en alguna entrevista.

¿QUÉ DIJO? Simplemente contestó: "Le daría las llaves del carro a mi amigo, y le dejaría que llevara a la anciana al hospital. Yo me quedaría y esperaría al autobús con la mujer de mis sueños."

Debemos superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas, y aprender a pensar creativamente, pensar ¿Qué Haría Jesus?

SER TRANSPARENTE


Suelo preguntarme porqué es tan difícil ser transparente… creemos que ser transparente simplemente es ser sincero, no engañar a los otros.

Pero ser transparente es mucho más que eso.

Es tener el valor de exponerse, de ser frágil, de gritar, de decir lo que sentimos...

Ser transparente es desnudarse el alma, es dejar caer las máscaras, bajar las armas, destruir las inmensas y pesadas paredes que nosotros insistimos tanto en construir…

¡Ser transparente es permitir que florezca toda nuestra dulzura!

Pero infelizmente, casi siempre, la mayoría de nosotros decide no tomar ese riesgo.

Preferimos la dureza de la razón a la luminosidad que expondría toda la fragilidad humana.

Preferimos el nudo en la garganta a las lágrimas que nacen de lo más profundo de nuestro ser... Preferimos perdernos en una búsqueda loca de respuestas inmediatas a simplemente rendirnos y admitir que no sabemos, que tenemos miedo. No importa qué doloroso es tener que construir una máscara que nos distancie cada vez más, preferimos eso para mantener una imagen que nos de la sensación de protección...

Así, vamos ahogándonos cada vez más en palabras falsas, en actitudes falsas, en sentimientos falsos...

Con el pasar de los años, un vacío frío y oscuro nos hace percibir que ya no sabemos dar ni pedir lo más precioso que tenemos para compartir… dulzura, comprensión…

Sufrimos, nos sentimos solos, inmensamente tristes y lloramos calladamente antes de dormir.

Los latidos gritan dentro nuestro por no tener el valor de mostrarnos a quienes más amamos.

Porque, equivocadamente, aprendimos que es mejor atacar, acusar, criticar y juzgar, que simplemente decir: "estamos hiriéndonos… paremos por favor !"

Porque aprendimos que decir "eso es ser débil, es ser tonto," es ser menos que el otro.

Cuando, realmente, si actuáramos con el corazón, podríamos evitar tanto dolor, tanto dolor...

Sugiero que nos permitamos explotar toda nuestra dulzura.

Que consigamos no atraer el lamento, no contener la risa, no esconder tanto nuestro miedo y no querer parecer tan invencibles…

Que consigamos no intentar controlar tanto, competir tanto….

Que consigamos vivir dulcemente… sentir… AMAR...que cada año sea todo corazón, mucho más sentimiento, inundado de un amor transparente, a pesar de todo el riesgo que eso significa.

tomado de la red

CADA UNO DA LO Q POSEE....

Una persona perversa

resuelve hacer un presente a

una persona pobre por su aniversario

e irónicamente manda preparar

una bandeja llena de basura y desperdicios.

En presencia de todos,

manda entregar el presente,

que es recibido con alegría

por el agasajado.

Gentilmente,

el agasajado agradece

y pide que lo espere un instante,

ya que le gustaría poder

retribuir la gentileza.

Tira la basura,

lava la bandeja,

la cubre de flores,

y la devuelve con un papel, donde dice:

“Cada uno da lo que posee”.

Así que, no te entristezcas

con la actitud de algunas personas;

no pierdas tu serenidad.

La rabia hace mal a la salud,

el rencor daña el hígado

y la cólera envenena el corazón.

Domina tus reacciones emotivas.

Se dueño de tí mismo.

No arrojes leña en el fuego

de tu aborrecimiento.

No pierdas la calma.

Piensa antes de hablar

y no cedas a tu impulsividad.

“Guardar resentimientos es como tomar veneno y esperar que otra persona muera”.

Pero lo que sale de la boca, del corazon sale;

Y esto contamina al hombre.

Por que del corazon salen los malos pensamiento,los homicidios, los adulteros, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.

¡Esta vida es una caloría absurda!


Pareciera ser que para alcanzar la categoría de humanos ya no sólo hay que plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro sino, además y por encima de todo, SER FLACA.

Esta indignada nota de reivindicación de los rollos, esta exaltada defensa de la celulitis, de exasperada admiración por las abundancias corporales, se la dedico con todo mi peso a la sociedad de consumo.

Entremos de lleno en la primera de las paradojas: "la sociedad de consumo". En ella vivimos, cultivamos el stress, mamamos de su smog y nos acreditamos un infarto. Mucha malaria junta, se diría, pero aún nos falta lo peor: esta bendita sociedad de consumo nos impide el sagrado placer de consumir y nos invita a la asquerosa tarea de consumirnos.

Cierto es que nos tientan con autos último modelo (que en la repucha vida conseguiremos adquirir), que nos estimulan el cáncer promocionando puchos, que nos empaquetan con productos tan extraños como una tumba arbolada (¿quién carajo quiere estar a la sombra adentro del hoyo?), y nos persuaden de que sin un televisor color no somos nada. Sin embargo, ninguno de estos productos, tanto los que podemos adquirir como los que siempre vamos a mirar con la ñata contra el vidrio, ninguno de ellos, repito, puede darnos esa espléndida, confortable, calmante y lujuriosa sensación de levantarnos a medianoche y manducarnos un regio sándwich de salame con mucha mayonesa.

Nadie, con la sagrada excepción del divino marqués que se las ingeniaba como un loco, puede encontrar el menor placer en chupar el capó de un auto 0 kilómetro, comerse un atado de puchos o mordisquear las arboledas de un cementerio a la clorofila.

Las anfetas y las minas

La sorda campaña antigordos que aquí se denuncia, se vuelve frenéticamente desembozada en cuanto se aproximan los calores.

Si durante el invierno una gordita podía considerarse como vagamente tiñosa, a esta altura del año puede anotarse en la fila de las leprosas. Desde los diarios y la televisión se nos recomiendan los regímenes más abstrusos y se nos propinan los consejos más aviesos.

• Encabezan la lista las pastillas para tomar a las diez de la mañana. Con esa mágica cápsula y un poco de viento a favor, en quince días se puede ingresar en el mundo de los humanos.

De aquí en más toco de oído pero, por lo que conozco del tema, o esas pastillas contienen anfetaminas con las que sin duda se baja de peso (previo caminar por las paredes como una mosca epiléptica) o no contienen anfetaminas, con lo cual, sospecho, debe ser más efectivo un Geniol.

• La otra ofensiva se libra por el lado de los institutos de belleza donde, una vez más, se nos promete el Paraíso. Primero nos recomiendan: "Tómese la piel a la altura de la cintura entre el índice y el pulgar: si tiene usted carne, no lo dude, ES UN ROLLO". O: "Mírese la parte de atrás de los muslos: si los nota fláccidos, es celulitis".

Pues bien, si una es tan gila de caer en la trampa, podrá comprobar que hasta la Mia Farrow tiene un rollo en la panza, y eso que "no tiene panza". Ni qué decir entonces las que sí tenemos: desde la Venus de Milo hasta las rotundas "Gracias" de Velázquez irían de cabeza a un instituto. En cuanto a mirarse los muslos de atrás, si lo intenta, seguro le da tortícolis; pero aun con el pescuezo tieso… ¡de la celulitis no se salva!

Pues bien, una vez demostrado que universalmente todos somos celulíticos, el instituto nos propone que en quince días, "sin píldoras, sin gimnasia y sin régimen", una saldrá debidamente escuálida. Me pregunto: si es sin píldoras, sin gimnasia y sin régimen, ¿qué les hacen? ¿Electroshock?

La TV nos tienta

Una de las ofensas de la sociedad de consumo es que, con absoluta inescrupulosidad, se nos vende también toda una parafernalia de objetos que, con sólo mirarlos, engordan.

Ha cundido por ejemplo la moda de las "procesadoras", que según nos muestran, pueden, con igual garbo, depilar un perejil como hacernos la cirugía estética si ponemos la nariz de chanfle.

La demostración comienza siempre con frutas y verduras de la estación sometidas al aparatejo (lo que no es para tanto, pues un gordo de ley jamás se tienta con cosas que no engordan) pero culmina a todo escándalo en una mesa tendida con carnes, cremas, postres con rulitos presentados como para tener una hemorragia de jugo gástrico.

Pero además observemos un instante quién nos vende esa máquina de dar placer. ¿Es tal vez una rolliza dama como era Doña Petrona? ¿Tiene acaso la humana carnadura de mi admirada Blanca Cotta? Pues no, las artífices de la infamia son "aparentemente" amas de casa como usted, ¿vio?, sólo que con seis horas de peluquería y noventa-sesenta-noventa en todo su esplendor. ¿Por qué no se hacen freír a máquina?

El chocolate y el traste

Saltemos de las procesadoras (total las zanahorias ralladas me dan asco) y vayamos a los "platos fuertes". Capeletis deshidratados con salsa a toda orquesta, tallarines de todo tipo, y para culminar, chocolates, montañas de chocolates, rellenos, con nueces, con almendras, con miel, con manteca, ¡con cinco billones de calorías!

Una vez más observemos a las damas encargadas de convencernos.

• Las de los tallarines reinan en su hogar con marido churrísimo, al que miran con la rotunda expresión de propietarias. El mensaje subliminal puede entenderse así: si usted cocina estos tallarines tan exquisitos, tiene garantido un marido ídem de bello y sumiso. Corre por nuestra cuenta –¡mal rayo las parta!– el tener la misma figura de las desgraciadas, que parecen alimentadas con hilo de coser.

• El tema de los chocolates es aún más perverso, pues para poder disfrutarlos pareciera que hay que tener dieciocho años, una cinturita de este tamaño, y un traste grande así. Con eso y una bici donde poder bambolearlo o un viento que nos ayude a exponerlo, ya somos acreedoras a que un jóven se enamore y, zápate, nos sepulte en golosinas.

He allí una flagrante contradicción psicológica: si una tiene esa edad, esa cinturita y ese traste, no tiene "tantas" ganas de comer chocolates como cuando nos ha quedado sólo el traste. A esa altura (me refiero a la coyuntura existencial del traste solo) es precisamente cuando se hace imperioso consolarse con un buen chocolate que reemplace los años que se nos fueron, la cintura que perdimos y el novio que por todo esto no tendremos. ¡Esta vida es una caloría absurda!

En nombre de Platón, a la sombra de Sócrates, in memoriam de Apuleyo y tantos y tantos griegos ilustres que se acostaban a comer hasta reventar mientras pensaban ni más ni menos que en la Filosofía, bajo la advocación de Balzac y la protección de todo el mujererío del Renacimiento que aún ostenta su opulencia desde los magníficos cuadros de Rafael, amparados en la socarrona sonrisa de la Gioconda, arrebujada en sus rollos de manteca y miel, por la rotunda sombra de las huríes que custodian el sabio paraíso de Mahoma, en nombre de todos ellos…

En verdad os digo: sólo los amplios de caderas entrarán en el reino de los Cielos.



Desconozco el autor....

***********************************

CORAZON SIN NOMBRE



Cuenta la historia que estaban en un lugar del cielo todos los bebés que nacerían al día siguiente todos los bebés hermosos con el mismo brillo angelical; éstos eran cuidados por los ángeles del reino.

Dios acostumbraba visitarlos un día antes de su nacimiento. Dios entró en ese lugar a ver a los bebés, recorriendo todos los lugares, dando las mismas caricias a cada bebé, y un beso a cada uno de ellos, pero en un momento Dios tomó en sus brazos a uno de los bebés y lo empezó a arrullar en sus brazos, besó sus mejillas; era una nenita, los ángeles callaron y sólo se miraron entre sí, Dios salió de la habitación.

Los ángeles pocas veces veían a Dios tener un cariño de más con unos de sus hijos, porque tenía amor igual para todos, pero no dieron más importancia; después de unos minutos Dios volvió a entrar, fue directamente a la nenita, le susurró al oído unas palabras, la bebé sonrió, Dios la abrazó y la dejó en su cuna. Preguntó a los ángeles si todo estaba bien, ellos contestaron que si, Dios volvió a salir.

Los ángeles al observar a Dios salir miraron la bebé para ver lo especial que ésta era, pero no notaron nada raro en ella ....

Unos minutos antes de que los bebés dejaran el cielo para ir a la Tierra, Dios entró para ver su partida y para darle a cada uno su regalo: les dio dos corazones, cada uno en sus manitas, en el tenían escrito el nombre de su Padre y su Madre.

Uno de los ángeles más pequeños le preguntó a Dios por qué les regalaba dos corazones; Dios le respondió: "Este es mi regalo por que esos bebés desde su nacimiento tiene en sus manos el corazón y el amor para siempre de sus padres".

Cuando tocó el turno de la nenita que había abrazado Dios, al darle sus corazones Dios, con lágrimas en los ojos, sólo le entregó un corazón, se lo puso en su manita y Dios vio tan solo ese corazón que tomó un pedazo del suyo y lo unió al corazón solitario.

Todos los ángeles vieron esto que el Señor había hecho , ¿por qué sólo le había entregado un corazón?:

Dios todavía con lágrimas en los ojos les contestó: "Vean en el corazón que le di a ella, verán que dice solo el nombre de su madre, porque sólo ella estará a su lado en este momento y solo tendrá su amor, por eso también la abracé, la arrullé, la besé, porque no tendrá nada de eso ni el amor de su padre, pues él se lo negará; por eso también le di parte de mi corazón junto al de su madre, porque ella tendrá que darle más amor "

Cuando Dios despidió a la nenita lo hizo con una sonrisa en los labios, no más llanto en sus ojos; en ese momento escondió algo en la manita que tenía vacía la bebé, uno de los ángeles lo miró, era otro corazón, pero éste no tenía escrito nada, y le preguntó,

¿Señor, es que acaso el padre de la bebé se arrepentirá y tendrá la oportunidad de volver con ellas?, y con la sonrisa en los labios le dijo al ángel:

"No mi pequeño, ese corazón sin nombre que le di es porque a la vida de ella y de su madre llegará un hombre que las amará como hombre y como padre, les dará el amor, el cariño, el respeto que ellas necesitan y merecen... . "

Coincidir - Silvio Rodriguez

Soy vecino de este mundo por un rato

y hoy coincide que también tú estas aquí

coincidencias tan extrañas de la vida

tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio? y coincidir

Si navego con la mente en los espacios

o si quiero a mis ancestros retornar

agobiado me detengo y no imagino

tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio? y coincidir.....

Si en la noche me entretengo en las estrellas

y capturo la que empieza a florecer

la sostengo entre las manos más me alarma

tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio? y coincidir....

Si la vida se sostiene por instantes

y un instante es el momento de existir

si tu vida es otro instante.. no comprendo

tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio? y coincidir

Silvio Rodríguez

viernes, 26 de octubre de 2007

Mañana puede ser muy tarde

¿Ayer?... ¡Eso hace tiempo!...

¿Mañana?...No nos es permitido saber...

Mañana puede ser muy tarde...

Para decir que amas, para decir que perdonas,

para decir que disculpas,

para decir que quieres intentar nuevamente...

Mañana puede ser muy tarde...

Para pedir perdón, para decir:

¡Discúlpame, el error fue mío...!

Tu amor, mañana, puede ser inútil;

Tu perdón, mañana, puede no ser preciso;

Tu regreso, mañana, puede que no sea esperado;

Tu carta, mañana, puede no ser leída;

Tu cariño, mañana, puede no ser más necesario;

Tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...

Porque mañana puede ser muy, muy tarde!

No dejes para mañana para decir: ¡Te amo!

¡Te extraño!, ¡Perdó! name!, ¡Discúlpame!

¡Esta flor es para ti!, ¡Te encuentras muy bien!

No dejes para mañana

Tu sonrisa, Tu abrazo, Tu cariño, Tu trabajo,

Tu sueño, Tu ayuda...

No dejes para mañana para preguntar:

¿Puedo ayudarte?

¿Por qué estás triste?

¿Qué te pasa?

¡Oye!...ven aquí, vamos conversar.

¿Dónde está tu sonrisa?

¿Aún me das la oportunidad?

¿Percibiste que existo?

¿Por qué no empezamos nuevamente?

Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo?

¿Dónde están tus sueños?

Recuerda: ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!

¡Busca!, ¡Pide!, ¡Insiste!, ¡Intenta una vez más!

¡Solamente el "hoy" es definitivo!

¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!

"NO GASTES EL TIEMPO PUES DE ESA MATERIA ESTA HECHA LA VIDA" "SI TUS OCUPACIONES TE IMPIDEN ORAR, ESTAS MAS OCUPADO DE LO QUE TE CONVIENE"...

Autor Desconocido

EL LIBRO DEL HOMBRE -OSHO


¿Por que no te reconoces a ti mismo?.

Debería ser la cosa más sencilla del mundo y se ha vuelto difícil,

lo más difícil.

Conocerse se ha vuelto casi imposible.

¿Donde está el error?.

Tienes la capacidad de conocerte.

Tu estás ahí, la capacidad de conocerte también está ahí.

Entonces ¿que ha sucedido?

¿Por que la capacidad de conocer no puede volverse hacia sí misma?.

Solo hay un error, y a menos que lo arregles, seguirás sin saber quién eres.

Y el error es que se ha creado dentro de ti mismo una división.

Has perdido tu integridad.

La sociedad te ha convertido en una casa dividida,

dividida en contra de ti mismo.

La estrategia es sencilla;

una vez que la hayas entendido, puedes eliminarla.

La estrategia consiste en que la sociedad te ha dado unos ideales de cómo deberías ser.

Y te los ha inculcado tanto, que siempre estás interesado en el ideal "como debería ser",

olvidándote de quien eres.

Estás obsesionado con el ideal del futuro y te has olvidado de la realidad presente.

Tus ojos están mirando al futuro lejano.

En consecuencia, no pueden mirar hacia adentro.

Continuamente estás pensando qué hacer,

cómo hacerlo,

cómo llegar a ser esto.

Tu lenguaje se ha convertido en un idioma de deber y convenir,

mientras la realidad sólo consiste en ser.

La realidad no conoce deberes o conveniencias.

Una rosa es una rosa, no se plantea la cuestión de ser cualquier otra cosa.

Y la flor de loto es la flor de loto.

La rosa no intenta convertirse en flor de loto, y la flor de loto nunca intenta convertirse en una rosa. Por tanto, no están neuróticas.

No necesitan psiquiatras ni psicoanálisis.

La rosa está sana porque simplemente vive su realidad.

Y esto sucede al resto de la existencia

excepto al hombre.

Sólo el hombre tiene ideales y deberes.

"Debería ser esto y lo otro";

entonces te divides contra tu propio ser.

Deber y ser son enemigos.

Y no puedes ser algo diferente de lo que eres.

Deja que esto cale profundamente en tu corazón:

solo puedes ser lo que eres,

nada más.

Entonces tus ojos están aquí y ahora,

estás presente en lo que eres.

Desaparece la división,

la separación.

Eres uno.

Osho - El Libro del hombre

CAMBIAR PARA CAMBIAR


El sufí Bayacid dice acerca de sí mismo:

De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios:

"Señor, dame fuerzas para cambiar al mundo"

A medida que me fui haciendo adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir:

"Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo, aunque sólo sea mi familia y mis amigos, con eso me doy por satisfecho"

Ahora que soy viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente:

"Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo"

Si yo hubiera orado de este modo desde el principio no habría malgastado mi vida.

TODO EL MUNDO PIENSA EN CAMBIAR A LA HUMANIDAD. CASI NADIE PIENSA EN CAMBIARSE A SÍ MISMO

"El canto del pájaro"

Anthony de Mello

miércoles, 24 de octubre de 2007

Alumbra...

Hace cientos de años, había un hombre en una ciudad de Oriente. Un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. EI amigo lo mira y de pronto lo reconoce Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo entonces, le dice: ¿Que haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves?

Entonces, el ciego le responde: -Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí? No sólo es importante la luz que me sirve a mí sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.

¿No sabes que alumbrando a otros, también me beneficio yo, pues evito que me lastimen otros que no podrían verme en la oscuridad?-

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil, muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través el desaliento, la crítica, el egoísmo el desamor, el odio, el resentimiento?¡Que hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás, sin fijarnos si lo necesitan o no!. Llevar luz y no oscuridad. Si toda la gente encendiera una luz, el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad.

viernes, 19 de octubre de 2007

Casualidad?


Hace muchos años, Sir Isaac Newton hizo un modelo de trabajo de nuestro sistema solar.

En el centro había una bola dorada grande que representaba el sol, y girando alrededor de ella estaban los planetas, pequeñas esferas adheridas a las puntas de varas de diferentes longitudes.

Un amigo suyo, que no creía en el relato bíblico de la creación, pasó por su casa para hacer una visita.

Al contemplar cómo Newton hacía mover a los pequeñitos planetas en sus órbitas, el hombre exclamó:

¡Vaya, vaya! ¡Qué cosa tan exquisita! ¿Quién lo hizo? Sin levantar la vista, Newton contestó: Nadie.

¿Nadie? --preguntó el amigo.

Así es. Estas bolas, dientes, correas y engranajes se juntaron coincidencialmente.

Y también fue una cuestión de suerte que comenzasen a girar en sus respectivas órbitas en un tiempo perfecto. El incrédulo entendió el mensaje.

Era una necedad suponer que el modelo se había hecho solo.

Pero tenía mucho menos sentido aceptar la teoría de que la Tierra y el vasto universo existiesen por casualidad.

¡Cuánto más lógico es creer en Dios!

jueves, 18 de octubre de 2007

Confianza

Un grupo de turistas en una región montañosa de Escocia quería apoderarse de algunos huevos que estaban en un nido situado en un lugar inaccesible frente a un precipicio.

Trataron de convencer a un niño que vivía por allí cerca de que podía bajar hasta donde estaba el nido si le ataban a una soga, que sería sostenida por ellos desde arriba.

Le ofrecieron una gruesa suma de dinero, pero como no era gente conocida, el muchacho se negó a bajar. Le dijeron que no le pasaría nada, pues ellos sostendrían firmemente la soga.

Por fin el muchacho dijo: --La única condición que pongo para bajar, es que sea mi papá el que sostenga la soga.

Los hombres no confían en los extraños. Yo necesito conocer a una persona antes de depositar en ella mi confianza. Pero hace cuarenta años que conozco a Dios, y cada día tengo más confianza en él. Moody

Conoces lo suficientemente a Dios como para depositar TODA tu confianza en Él?

miércoles, 17 de octubre de 2007

LOS PEQUEÑOS DETALLES

Un niño pequeño queria conocer a DIOS, sabia que tendria

que hacer un largo viaje para llegar hasta donde DIOS,que

empaco en un maletín pastelitos de chocolate y refrescos

de fruta y empezo su jornada.

Cuando habia caminado mas o menos una s tres cuadras se

encontro con una mujer anciana.Ella estaba sentada en una silla

del parque, sola contemplaba en silencio alguna palomas

que picoteaban unas migajas de pan que habian en el suelo.

El niño se sento junto a ella y abrio su maletín.

Estaba a punto de beber uno de sus refrescos, cuando notó

que la anciana parecia algo hambrienta, asi que le ofrecio uno

de sus pasteles, ella agradecida acepto el pastel y le sonrrió al

niño.Su sonrrisa era tan bella tanto que el niño,queria verla de

nuevo asi que le ofrecio uno de sus refrescos,de nuevo ella le

sonrio.El niño estaba tan encantado que se quedo toda la tarde

junto a ella comiendo y sonrriendo pero ninguno de los dos se dijo

nunca ni una sola palabra mientras oscurecia,el niño se percató

de lo cansado que estaba se levantó para irse dió algunos pasos

pero se detuvo y antes de seguir se dió vuelta atras, corrió hacia la

anciana le dió un abrazo y ella le dió la mas de las grandes sonrrizas

de su vida.

Cuando el niño llegó a su casa abrió la puerta..... su madre quedó

sorprendida por la cara de felicidad que traia el niño y le preguntó:

hijo ¿ que hiciste hoy, que te hace tan feliz ?. El niño le contestó; hoy

almorce con DIOS y antes de que su madre contestara algo el añadio

y sabes que tiene la sonrisa mas hermoza que he visto.

Mientras tanto la anciana radiante de felicidad regresó a su casa y su

su hijo se quedó sorprendido por la expresión de paz que traía en

su cara.

Mamá ¿que hiciste hoy que te haz puesto tan feliz? y ella contestó

comí pastelitos de chocolate con dios en el parque y antes de que

su hijo respondiera añadio y sabes es mas joven de lo que pensaba.

RAICES PROFUNDAS


Tiempo atrás, yo era vecino de un médico, cuyo "hobby" era plantar árboles en el enorme patio de su casa. A veces observaba, desde mi ventana, su esfuerzo por plantar árboles y más árboles, todos los días.
Lo que más llamaba miatención, entretanto, era el hecho de que él jamás regaba los brotes que plantaba. Pasé a notar, después de algún tiempo, que sus árboles estaban demorando mucho en crecer.
Cierto día, resolví entonces aproximarme al médico y le pregunté si él no tenía recelo de que las plantas no crecieran, pues percibía que él nunca las regaba. Fue cuando, con un aire orgulloso, él me describió su fantástica teoría.
Me dijo que, si regase sus plantas, las raíces se acomodarían en la superficie y quedarían siempre esperando por el agua fácil, que venía de encima. Como él no las regaba, los árboles demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar hacia lo más profundo, en busca del agua y de los variados nutrientes encontrados en las capas más inferiores del suelo.
Así, según él, los árboles tendrían raíces profundas y serían más resistentes a las intemperies. Y agrego que él frecuentemente daba unas palmadas en sus árboles, con un periódico doblado, y que hacía eso para que se mantuvieran siempre despiertas y atentas. Esa fue la única conversación que tuvimos con mi vecino.
Tiempo después fui a vivir a otro país, y nunca más volví a verlo.
Varios años después, al retornar del exterior, fui a dar una mirada a mi antigua residencia. Al aproximarme, noté un bosque que no había antes. ¡¡ Mi antiguo vecino, había realizado su sueño !!.
Lo curioso es que aquel era un día de un viento muy fuerte y helado, en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si no estuviesen resistiendo al rigor del invierno. Entretanto, al aproximarme al patio del médico, noté cómo estaban sólidos sus árboles: prácticamente no se movían, resistiendo estoicamente aquel fuerte viento. Qué efecto curioso, pensé...
Las adversidades por las cuales aquellos árboles habían pasado, llevando palmaditas y habiendo sido privados de agua, parecía que los había beneficiado de un modo que el confort y el tratamiento más fácil jamás lo habrían conseguido.
Todas las noches, antes de ir a acostarme, doy siempre una mirada a mis hijos.
Observo atentamente sus camas y veo cómo ellos han crecido.
Frecuentemente rezo por ellos. En la mayoría de las veces, pido para que sus vidas sean fáciles, para que no sufran las dificultades y agresiones de éste mundo...
He pensado, entretanto, que es hora de cambiar mis ruegos.
Ese cambio tiene que ver con el hecho de que es inevitable que los vientos helados y fuertes nos alcancen. Sé que ellos encontrarán innumerables dificultades y que, por tanto, mis deseos de que las dificultades no ocurran, han sido muy ingenuos. Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas, porque, queramos o no, la vida no es muy fácil.
Al contrario de lo que siempre he hecho, pasaré a rezar para que mis hijos crezcan con raíces profundas, de tal forma que puedan retirar energía de las mejores fuentes, de las más divinas, que se encuentran siempre en los lugares más difíciles.
Pedimos siempre tener facilidades, pero en verdad lo que necesitamos hacer es pedir para desenvolver raíces fuertes y profundas, de tal modo que cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen, resistamos bravamente, en vez de que seamos subyugados y barridos.
La naturaleza nos enseña muchas cosas si las sabemos ver...
Desconozco el autor

PROVERBIO CHINO

El que no sabe y no sabe que no sabe, es un tonto:

evítalo.-

El que no sabe y sabe que no sabe, es un simple:

enséñale.-

El que sabe y no sabe que sabe, está dormido:

despiértalo.-

El que sabe y sabe que sabe, es un sabio:

síguelo.-


sábado, 13 de octubre de 2007

El Marinero

John X se levantó del banco, arreglando su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central. Buscó la chica cuyo corazón él conocía pero cuya cara nunca había visto, la chica de la rosa. Su interés en ella había comenzado 13 meses antes en una Biblioteca de Florida.

Tomando un libro del estante, se encontró intrigado, no por las palabras del libro sino por las notas escritas en el margen. La escritura suave reflejaba un alma pensativa y una mente brillante. En la parte del frente del libro descubrió el nombre de la dueña anterior, la señorita Hollys Maynell. Con tiempo y esfuerzo localizó su dirección. Ella vivía en Nueva York.

Él le escribió una carta para presentarse y para invitarla a corresponderle. Al día siguiente, John fue enviado por barco para servir en la Segunda Guerra Mundial. Durante un año y un mes, los dos se conocieron a través del correo, y un romance fue creciendo. John le pidió una fotografía, pero ella se negó. Ella sentía que si a él de verdad le importaba, no importaría cómo ella luciera. Cuando por fin llegó el día en que él regresaría de Europa, ellos arreglaron su primer encuentro: A las 7:00 de la tarde, en la Gran Estación Central de Nueva York: "Tú me reconocerás" ella dijo, "por la rosa roja que llevaré en la solapa". Así que a las 7 John estaba en la estación buscándola.

Dejaré que el señor X les diga lo que sucedió: "Una joven mujer vino hacia mí, su figura era alta y esbelta. Su cabello rubio y rizado se encontraba detrás de sus delicadas orejas; sus ojos eran azules como flores. Sus labios y su mentón tenían una gentil firmeza y en su traje verde pálido era como la primavera en vida.

Yo comencé a caminar hacia ella sin darme cuenta que no llevaba la rosa. Mientras me movía, una pequeña y provocativa sonrisa curvó sus labios: "¿Vas por mi vía, marinero?" Murmuró ella. Casi incontrolablemente di un paso hacia ella y entonces, vi a Hollis Maynell. Estaba parada casi directamente detrás de la chica. Una mujer de más de 50 años, con cabello grisáceo y bajo un sombrero gastado. Era más que regordeta, sus pies con gruesos tobillos descansaban en zapatos de suela baja. La chica en el traje verde se iba rápidamente.

Sentí como si me partiera en dos: Mi deseo tan agudo de seguirla, y a la vez tan profundo mi anhelo por la mujer cuyo espíritu me había acompañado y apoyado. Y ahí estaba ella. Su pálida y rolliza cara era gentil y sensible, sus ojos grises tenían un brillo cálido y amigable... No vacilé: Mis dedos apretaron la pequeña y usada copia de cuero del libro que era para identificarme con ella. Esto no sería amor, pero sería algo preciado, algo quizá mejor que el amor, una amistad por la que había y debía estar siempre agradecido.

Cuadré mis hombros, saludé y le ofrecí el libro a la mujer, aunque mientras hablaba me sentí ahogado por la amargura de mi decepción. Soy el Teniente John X, y usted debe ser la Srta. Maynell. Estoy muy contento que me pudiera conocer. ¿La puedo llevar a cenar? La cara de la mujer se ensanchó en una sonrisa tolerante.

"No sé de qué se trata esto hijo" ella respondió, "pero la señorita en el traje verde que se acaba de ir me rogó que usara esta rosa en mi abrigo. Y ella dijo que si usted me invitaba a cenar yo le diría que lo está esperando en el restaurante del frente. Ella dijo que era una clase de prueba!"

No es difícil de entender y admirar la sabiduría de la Srta. Maynell. La verdadera naturaleza de un corazón se ve en su respuesta a lo no atractivo. "Dime a quien amas" escribió Houssaye, "Y te diré quién eres".

viernes, 12 de octubre de 2007

DOS SEMILLAS

Dos semillas descansan una al lado de la otra en el suelo fertil de la primavera.

La primera semilla dice: Yo quiero crecer!

Quiero enviar mis raices a las profundidades del suelo y hacer que mis brotes razguen la superficie de la tierra.....

Quiero abrir mis botones como banderas anunciando la llegada de la primavera...

Quiero sentir el calor del sol en mi rostro y la bendición del rocío de la mañana en mis petalos! Y así ella creció.

La segunda semilla dice: Tengo miedo.

Si yo enviara mis raices a las profundidades, no sé lo que encontraré en la oscuridad.

Si razgo la superficie dura, puedo dañar mis brotes...

Y si yo dejo que mis botones se abran y un caracol intenta comerlos? Y si abro mis flores y un niño me los arranca de fondo?

No, es mucho mejor esperar hasta que yo me sienta segura?Y así ella esperó.

Una gallina curioseando en la primavera reciente,buscando la comida, la encontró y rapidamente se comió la semilla que esperaba la seguridad.

Los que no quieren correr riesgos y crecer, son engullidos por la vida.

DESCONOZCO EL AUTOR