jueves, 16 de agosto de 2007

BUSCAR EN EL LUGAR EQUIVOCADO



Un vecino encontró a Nasruddin cuando éste andaba buscando algo de rodillas. «¿Qué andas buscando, Mullab?».

«Mi llave. La he perdido».

Y arrodillados los dos, se pusieron a buscar la llave perdida. Al cabo de un rato dijo el vecino: «¿Dónde la perdiste?». «En casa».

«¡Santo Dios! Y entonces, ¿por qué la buscas aquí?».

«Porque aquí hay más luz».



¿De qué vale buscar a Dios en lugares santos si donde lo has perdido ha sido en tu corazón?

Anthony de Mello
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